Antes de viajar a Cuba donde fue operado de un nuevo tumor en la zona pélvica, Hugo Chávez dejó los cheques firmados para pagar las "misiones” con las que pretende conseguir su tercera reelección presidencial en octubre próximo, y reconoció que las arcas del tesoro se encuentran "pobres”, con escasas reservas de divisas, de "tan sólo unos 6.000 millones de dólares”.

La cantidad real de divisas es menor, ya que el Banco Central de Venezuela informó que al cierre de 2011 las reservas operativas del país cayeron hasta los 5.586 millones de dólares, el nivel más bajo en los últimos quince años, lo que permite cubrir apenas dos meses de importaciones y el pago inmediato de una porción pequeña de la deuda externa, que supera los 130.000 millones de dólares. Venezuela está, pues, al borde de la quiebra. Esto representa la ruina del país o en el mejor de los casos que el país se encuentra orillando el abismo financiero, muy comprometido y dependiente cada día más de la renta petrolera y del alza de los precios de los barriles que exporta.

La compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) se ha convertido en el brazo financiero de las "misiones” o programas con los que Chávez ha levantado su popularidad. Antes de partir a La Habana autorizó erogaciones por casi 1000 millones de dólares para pagar sus gastos de salud y las pensiones de los ancianos y proyectos de producción agroindustrial. Ya no hay manera de auditar los ingresos petroleros y saber en qué se gastan. El presidente del Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes, se quejó en su último discurso que recibió 36.725 millones de dólares, es decir, sólo el 41 por ciento del total de divisas provenientes de las exportaciones petroleras.

La producción nacional no petrolera ha ido cayendo gradualmente a medida en que el gobierno ha ido expropiando y confiscando empresas y fincas productivas. Antes de Chávez, en 1998, Venezuela importaba el 30% de sus alimentos, ahora importa el 70% de lo que consume. La verdadera causa del fracaso del Gobierno chavista en la política de producción y abastecimiento de alimentos, es pretender sustituir los sistemas existentes de producción por un modelo de producción colectiva, que fracasó en el siglo pasado en todos los países que lo pusieron en práctica. Mientras tanto, se suceden las manifestaciones a diario ante el Palacio de Miraflores, con o sin Chávez, que reclaman viviendas, seguridad, salud, empleo, educación y alimentos.