Más de 200 vehículos con familias permanecieron varados en la localidad de Las Flores, en Iglesia, durante varias horas ayer, a la espera de que las autoridades de Vialidad autorizaran la apertura del camino por el paso de Agua Negra a Chile, el cual fue cortado en la madrugada del sábado por dos aludes de barro en el lado chileno. “Vamos a trabajar intensamente para ver si se puede liberar el paso”, dijo por la tarde la secretaria de Relaciones Institucionales de San Juan, Elena Peletier, a DIARIO DE CUYO ONLINE. Y finalmente el tránsito binacional fue restablecido por la noche.

El corte del camino se había producido por una tormenta de aguanieve y granizo en cordillera que terminó desatando un par de aludes de lodo y piedra que precipitaron sobre el camino vehicular en la localidad chilena de La Laguna, a unos 15 kilómetros de la Aduana del vecino país, entre Juntas del Toro y Guardia Vieja. “El temporal ha sido muy intenso en alta montaña y bajó una gran cantidad de material sedimentario”, explicó Peletier.

Hubo un primer corte en la tarde, luego la tormenta empeoró y provocó un segundo aluvión. Conocido el hecho se tomó la decisión de cerrar el paso internacional, hasta que el clima, casi a las 22, permitió reabrirlo.

El problema climático ocurrió justo al comienzo del recambio de quincena, lo que provocó que más de 200 vehículos y familias sufrieran la espera hasta que se reabrió el camino. La Aduana finalmente levantó la barrera y esperaban que hoy siguiera transitable el paso.