Señor director:

El viernes 8 de diciembre por la noche estaba de paseo por la zona del Parque Rivadavia, en el departamento del mismo nombre. Estaba junto a mi familia. Somos de Caucete. En el predio, que es muy bello y amplio, había una multitud de personas en un acto de asunción de las autoridades municipales, desde intendente, funcionarios del ejecutivo, concejales, etcétera. A un costado de ese evento institucional, habían niños pequeños jugando en los aparatos colocados para ese fin. Cerca de allí, familias, sentadas en el césped, cenando con mate y bebidas frescas. En otro costado del lugar habían niños jugando a la pelota. Le comenté a mi marido esto que narro en esta carta. Él también lo había notado. Lo que hicimos fue darle gracias a Dios por San Juan y su gente, porque vivimos en una tierra de paz y armonía, más allá de las situación económica que nos aflige. Porque mientras se hace un acto solemne institucional para recibir a las nuevas autoridades de gobierno, otras personas descansaban, reían y jugaban con sus hijos en un ambiente maravilloso, como debe ser y no sucede en otras latitudes.

Creo que de eso se trata vivir en democracia, con un pueblo educado y respetuoso, dignos hijos de una provincia donde surgió el Maestro de América, Domingo Faustino Sarmiento. Que el Señor bendiga a nuestra provincia y a nuestra amada Argentina.

Maricel Marín García
DNI 10.682.492