A las 23.30 del viernes 4 de agosto de 2006, la vida de don Lepoldo Bravo se apagaba. A los 87 años, su estado de salud era delicado y sucumbió ante una hemorragia producida por un aneurisma en la vena aorta en la zona de la ingle. Así partía el hombre que marcó a fuego la historia política contemporánea de la provincia. Con el bloquismo, el partido con el que construyó y manejó el poder, estuvo al frente de San Juan en 3 ocasiones y fue senador nacional. Su muñeca política y su estilo de conducción, que siempre apuntó más a la conciliación que a la confrontación, le permitió estrechar relaciones y mantener fluidos contactos con los distintos gobiernos peronistas y radicales que se sucedieron. Su paso por la gestión pública dejó un gran número de obras emblemáticas para estas tierras.
Hacía casi 10 años que el caudillo bloquista venía peleándole a una dura enfermedad y en sus últimos días estuvo recluido en su hogar, de calle Mitre pasando Alem, en Capital. Y el desenlace fatal se desencadenó hace exactamente 7 años tras padecer una hemorragia. Don Leopoldo fue trasladado al Hospital Español, pero los médicos no pudieron operarlo debido a su frágil estado de salud. La muerte del líder causó una profunda conmoción en la comunidad y en todo el espectro político. Los distintos referentes de los partidos expresaron su dolor y el reconocimiento al líder bloquista.
En su dilatada carrera política, Bravo fue encargado de negocios en la ex Unión Soviética en 1947 cuando Federico Cantoni fue designado embajador por el presidente Juan Domingo Perón. Tras la partida del fundador del bloquismo, Don Leopoldo alcanzó el máximo cargo diplomático y mantuvo una histórica reunión secreta con el todopoderoso jerarca ruso, Josef Stalin. Al frente del partido de la estrella, ganó las elecciones provinciales para gobernador en 1963 y culminó su mandato cuando fue derrocado el presidente Arturo Illia. También estuvo al frente de la provincia en 1982, durante la última etapa de la dictadura militar, y al año siguiente fue electo en el regreso de la democracia. Se mantuvo en el cargo hasta 1985 cuando renunció debido al traspié que sufrió en las legislativas. Entre las obras que dejó como legado se encuentra la construcción de 1.270 km del paso de Agua Negra, el 80 por ciento del aeropuerto de Las Chacritas, el hotel Provincial (Nogaró), el autódromo El Zonda, el casino provincial, el Parque de Mayo y el estadio cubierto Aldo Cantoni, entre otras.
