Los primeros 90’ de este modelo San Martín temporada 2012-13, más allá de la caída ante San Lorenzo, sirvieron para ratificar la idea futbolística que baja desde su mentor, Facundo Sava. Es que el Verdinegro exhibió en el Bajo Flores un juego ambicioso, poco habitual por estos tiempos en planteos de contragolpe y sobre todo en equipos que se arman pensando en quedarse en Primera. Aunque el Verdinegro fue capaz de ir a atacar a un Ciclón de Caruso Lombardi que podrá dar mucho que hablar en las próximas fechas, pero que actualmente se encuentra en pleno proceso de gestación.

La tenencia del balón es algo que San Martín evidenció como prioridad el domingo. De hecho, la misma superó el 65% según datos de la transmisión televisiva y eso le permitió al equipo sanjuanino neutralizar en buena medida a jugadores dotados técnicamente como Romagnoli. La deuda en ese aspecto estuvo en no ser más frontales en los metros finales y caer en la lateralización, lo que le quitó contundencia.

A diferencia de la campaña pasada, este equipo cuenta con un jugador de gran manejo como Leandro Velázquez (el caso más parecido era Marcelo Carrusca), aunque el Bebu además tiene una gran movilidad.

Arriba la apuesta por Guillermo Suárez rindió a medias, porque si bien siempre intentó el desborde, pocas veces consiguió su objetivo. Claro que se trata de su primer partido y por eso habrá que esperar su adaptación. Aunque de cara al futuro inmediato ya aparece como potable el refuerzo con mejores antecedentes que llegó para esta campaña, el colombiano Osorio. Y si de ‘nueve’ se trata el regreso al gol, viniendo desde el banco, de Penco es otro motivo como para ilusionarse.

La última línea mostró algunos desacoples más producto de la falta de coordinación que de falta de calidad en sus integrantes. La dupla Landa-Mattia tuvo recién su primer partido como zagueros y será cuestión de ver si Sava les da tiempo para un mayor entendimiento.