Los aviones pedían pista y se iban acomodando. Unos arribaban, otros partían y el resto se veía estacionado a la orilla del playón. Minutos después de que se escuchara el rugido de alguna turbina acercándose, el sector de aduana quedaba repleto de gente. Mientras, las promotoras preparaban su mejor sonrisa para repartir dulces y folletos para promocionar San Juan. Y detrás de ellas, el institucional sanjuanino de la Copa América recorría la pantalla como un sinfín. Así, con inusuales vuelos internacionales, el aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento dejó por un rato de ser de cabotaje para jugar en la Primera de la aeronáutica.
Los encargados de controlar y mantener la seguridad del aeropuerto dejaban ver los últimos 4 días de ardua tarea a través de sus ojeras. Sin embargo, no estaban de mal humor. "Esto le hace bien a San Juan", decía uno de ellos y señalaba la avalancha de gente, la mayoría vistiendo camisetas de Chile, que venía desde la pista.
Es que sólo ayer llegaron 25 aviones al aeropuerto de Las Chacritas, un número sin precedentes. Y la mayoría, colmada por hinchas chilenos, que viajaron para ver el partido de su Selección contra Venezuela, en el Estadio del Bicentenario.
Se calcula que unas 1.000 personas aterrizaron así en suelo sanjuanino en un solo día. Todas fueron recibidas por las promotoras que les decían "bienvenidos a San Juan". Y la mayoría de los turistas se mostraba gratamente sorprendida y devolvía la sonrisa al ver a las chicas que lucían camperas celestes y blancas. Después, la movida se trasladaba a la playa de estacionamiento del aeropuerto. Allí, hacían fila unos 10 colectivos que esperaban trasladar a los recién llegados.
Sin embargo, también hubo momentos de calma. Sucedió por ejemplo al mediodía, cuando la pista tuvo un respiro. Pero de golpe, la exaltación se vivió afuera. Una camioneta de la Policía entró echando humo, seguida por una movilidad del Grupo Geras y dos motos. Minutos después, estacionó un auto de alta gama, que fue revisado cuidadosamente por gran cantidad de uniformados. Quien motivó ese operativo fue Cristóbal Piñera, el hijo del presidente chileno, que llegó para acompañar a su Selección.
Después de una jornada con revuelo de gente y seguridad, el aeropuerto volvió a la calma pasadas las 17, sabiendo que entre hoy y mañana se repetirá el operativo, ya que los visitantes volverán a su lugar de origen.
