‘La historia cuenta que si tienes un deseo y construyes mil grullas, los dioses te concederán tu petición‘, con esa frase Ramón Aballay explicó que junto a sus vecinos están haciendo hasta con papel de diario origamis, para poder pedir la salvación de su nieto. Es que el pequeño Benicio, de 8 años que vive en Río Gallegos, tiene un tumor cancerígeno en el cerebro y necesita un tratamiento en EEUU. Con 83 años, Ramón pide a la gente que colabore aunque sea con una oración, mientras que contó que además necesitan mucho dinero pues sólo el tratamiento cuesta unos 65 mil dólares. Hace unas semanas, Benicio le envió una carta al papa Francisco y él le respondió con un llamado telefónico.
Locros, bingos, alcancías itinerantes, campeonatos de básquet y hasta una carta al papa Francisco, fueron la forma que los familiares y amigos de Benicio encontraron para poder buscar ayuda. Es que el viaje al país del Norte es muy costoso. A la distancia, los abuelos del niño se sumaron a estas campañas.
Tras el llamado del Papa, que contestó a una carta escrita de puño y letra por el niño, la solidaridad se extendió. Su abuelos no sabían qué hacer para tender una mano, hasta que se prendieron en la campaña de los origamis.‘Tenemos una vecina que nos presta su celular para que hablemos con Benicio, sus hermanos y mi hijo. Ella nos muestra fotos y todas las campañas que se organizan para ayudarlo. Un día nos contó de una campaña que se llama Mil Grullas para Benicio y pensamos en hacer nosotros también esas aves. Un vecino, que le decimos el Payo nos enseñó a hacerlas‘, dijo Aparicia, la abuela que tiene 80 años y que no puede contener las lágrimas cada vez que cuenta la dura enfermedad que ataca a su nieto. Así fue que junto a un grupo de vecinos comenzaron a hacer las figuras de papel. ‘Necesitamos hasta papel de diario, porque son muchas y si no las podemos enviar hasta Río Gallegos las vamos a colgar en la casa de casa uno de los vecinos para que entre todos hagamos fuerza para que el nene tenga una mejor vida‘, dijo Nancy Marconi, una de las vecinas. Si bien saben que lo de las grullas es sólo una cuestión espiritual, los vecinos están seguros que la solidaridad también sirve para mantener en pie a la familia. ‘Todo, desde una oración hasta una moneda sirve para que mi nieto se sienta mejor. Cuando nos enteramos que el papa Francisco le respondió un llamado fue un orgullo. Somos muy creyentes y sabemos que Dios nos va a dar fuerza‘, dijo Ramón, que mantiene la esperanza como estandarte y que es quién sostiene a Aparicia que es la que más llora por la salud de su nieto.
Benicio y su problema:
En diciembre Benicio tenía todo listo para llegar a San Juan a visitar a sus abuelos. Sin embargo una mala noticia aguó esa fiesta: le detectaron un tumor en el cerebro. Después de ese diagnóstico fue operado en Buenos Aires. ‘Yo viajé a Buenos Aires para estar con él, pero hasta Río Gallegos no me animo, me duelen muchos los huesos‘, dijo Aparicia. En esa operación le sacaron el 60% del tumor, sin embargo, la biopsia reveló que el tumor es muy agresivo. De hecho el niño ya sufre algunas consecuencias como la visión doble, razón por la cual utiliza un parche en uno de sus ojos. Ahora necesita viajar a EEUU donde realizan un tratamiento que podría frenar el crecimiento de ese tumor, pero necesitan 65 mil dólares. Por eso, en la localidad sureña son innumerables las campañas que se realizan. Hay comercios que donaron el total de las ventas de un día, clubes que hacen encuentros para recaudar fondos y hasta los niños, incluidos los hermanos de Benicio, recorren las calles con alcancía.
