Mario Gallardo (47), casi que “sin querer queriendo”, se metió en un mundo de fantasía con su emprendimiento, ya que todo lo que hace con sus manos y apenas un puñado de herramientas, está apuntado exclusivamente a los niños, apelando a atraer con el diseño, los colores y los dibujos animados que hacen furor, a los más pequeños. Es que este rawsino, casado con Esther Nacif (46) y padre de dos adolescentes (de 12 y 14 años), desde hace un año y medio que construye mobiliarios para niños: su proyecto se llama ‘Chiquiliving Plaza’.

Los muebles van desde pequeñas sillas hasta placards. Decidió encarar este emprendimiento porque su otro trabajo (confecciona ropa para colegios e indumentaria en general) le dejaba buena parte del año sin mucha actividad, lo que redundaba en una caída en los ingresos y a la vez tiempo ocioso.

“Mis abuelos y mi viejo trabajaron en madera, y cuando me encontré con tanto tiempo libre empecé a hacer esto de los muebles, que había mamado desde joven y que me daba maña. Es una tarea que requiere de una gran cuota de paciencia y empeño, porque hay que ser cuidadoso con el detalle. Además la gente valora que se trate de un trabajo artesanal”, contó Mario.

Trabaja en madera MDF pero también se encarga de hacer los “puff”, pero sólo a modo de complemento. Cuenta con las herramientas mínimas y necesarias (caladora, agujereadora, sierra circular, banco de tareas, etc.) para hacer los muebles y es por eso que todavía el volumen que fabrica es poco para cubrir la demanda: “Por ejemplo, me han pedido en cantidad sillas para niños, como unas 50, y realmente no doy abasto para tantas, y eso me motiva para saber que apenas pueda me tengo que ampliar y sumar algunas máquinas al taller que me permitan hacer más muebles en el menor tiempo posible”, comentó.

Mario tiene el taller en su casa de Rawson (ver dato) y desde allí ha sabido llegar de la mano del “boca a boca” a vecinos y clientes de toda la provincia. “No es fácil empezar, por la simple razón que uno no cuenta con medios para promocionarse, pero la misma gente que me compra termina recomendándome y esa cadena hace que siempre tenga trabajo”, apuntó.