Esta historia comenzó hace siete años, cuando María Inés Cuadros (54) se fue a vivir a Buenos Aires, con su hijo y se inscribió en un taller de vitrofusión. ‘Me compré el horno (eléctrico) y ahí empecé a experimentar. Algunas cosas me salían maravillosas, y otras me desilusionaron‘, recordó. Su primera pieza en serio fue una fuente con forma de hoja, en color turquesa y verde, con burbujas. ‘Una familia amiga me la compró, y ahí empezó este negocio de emprendedora‘, explicó. A partir de ese momento comenzó a incursionar en distintas técnicas, agregándole al vidrio otros elementos decorativos tales como monedas, metales, y luego empezó a fusionar vidrio con cemento, con cerámica o con madera, algo que queda muy lindo en espejos, por ejemplo. Así nació Vitraux MIC, que se ha convertido en un sello de esta técnica en San Juan. ‘Le dedico toda mi vida a esto, me ayuda a salir adelante, todo lo que sea manual te inspira y te atrapa‘, cuenta la mujer que siempre en su casa esta rodeada de arquitectos o clientes que le encargan piezas especiales. Allí también dicta algunos cursos, el último de mosaiquismo, que sirve para hacer frentes de mesa, pinchos para el jardín o macetas decoradas. En la actualidad María Inés hace luminarias de todo tipo, lámparas de pie o pared; también vajilla tales como fuentes o copetineros. ‘Este tipo de productos los trabajo con esmaltes sin plomo, porque sino los alimentos se contaminan con el plomo de los utensilios y pasan al organismo. Yo uso la técnica ‘en sándwich‘ donde los colores quedan atrapados en el interior de dos capas‘, explicó. Hoy el arte que sale de las manos de María Inés Cuadros es reconocido en el ambiente, y sus piezas se venden en el boca a boca o en su casa. Ahora está preparando objetos para presentar en la próxima feria de artesanías internacional, a la que fue invitada a participar. ‘Es la primera vez que estoy haciendo una producción propia, sin encargos‘, confió. Esta sanjuanina ha logrado combinar el arte con la habilidad para transformar desechos de cristal en objetos decorativos, útiles y artísticos. ‘Reciclo bastante, uso botellas en desuso. Antes compraba vidrio de afuera que es mucho más fino, para piezas delicadas. Yo fabrico mis propios colores, partiendo de los óxidos‘, comentó.
