Los primeros 25 minutos mostraron mucho mejor a la UVT. Tanto que el local se fue al descanso ganando 2-0. En el complemento cambió la historia y el mejor fue Olimpia. Que no sólo empardó sino que se puso arriba en el marcador. Pero en la recta final del choque barrial, el Comunitario volvió a despertarse y logró el empate 3-3. Las cifras resultaron acordes a lo que ambos dieron. El empate, claro está, fue merecido y premió el esfuerzo de ambos. Porque, si alguno hubiese perdido, habría resultado injusto.

Lo cierto es que estos vecinos del barrio de Trinidad largaron en la Liga Nacional de hockey sobre patines y dejaron en claro que son candidatos, ambos, para seguir hasta el final. Y todo esto en el amanecer del certamen.

Desde el comienzo quedó en claro que los dos iban a quedarse sin aliento por los tres puntos. Y, en ese frenesí de ataques y contraataques, el Comunitario se mostró más fino en la definición. Primero fue el Ratita Fábrega el que venció al Chicho Fraifer y después Emanuel Rodríguez (tras un penal). Olimpia tuvo sus oportunidades pero falló y por eso se fue al descanso masticando bronca.

En el complemento la historia cambió. La visita salió decidido a no perdonar más y llegó al descuento a través de un penal de Gastón Ortiz. Y después tuvo una ráfaga goleadora del Flecha Fornasari, que primero metió un libre directo y después se despachó con un lujo.

UVT sintió el golpe pero apretó los dientes y, a fuerza de coraje, se llevó por delante a su rival hasta empatar (Fábrega, a la salida de un libre indirecto).

Terminó en empate y está bien. Los dos se la jugaron. Y ambos cosecharon algo: Un punto. El barrio, agradecido, está en paz.