El canje de deuda griego, que prevé una quita del 53,5% del capital, habría obtenido 85% de aceptación de los acreedores emitidos por la legislación helena, lo que implicaría que en total la operación superaría 80% de adhesión, según los números preliminares en danza tras el cierre de la operación.
Los datos definitivos oficiales se conocerán en las primeras horas de hoy.
La noticia de la culminación exitosa de la mayor reestructuración de deuda pública de todos los tiempos, abre el juego para que el gobierno en Atenas pueda recibir un segundo paquete de ayuda por valor de 130.000 millones de euros y evitar así la suspensión de pagos, de parte de la troika compuesta por el FMI, la Comisión Europea, y el Banco Central Europeo.
La prensa internacional citó fuentes del gobierno heleno para el cálculo de la adhesión, si bien el oficialmente se limitó a decir que la operación superó el 75% de aceptación.
El primer ministro griego, Lukas Papademos, dijo ayer que esperaba ‘la máxima participación‘ al destacar que la oferta supone ‘grandes incentivos para el canje de bonos‘ y en un ‘contexto adecuado‘.
Cerca de 177.000 millones de euros de los 206.000 millones de euros de deuda privada afectada por la quita griega corresponde a bonos que están bajo la soberanía griega.
Al haberse garantizado el 75% de adhesión, Atenas ya estaría en disposición de activar las cláusulas de acción colectiva (mecanismo diseñado para forzar el intercambio) si fuese necesario, al resto de los acreedores, si bien resta conocer el número definitivo para saber si la operación alcanza o supera el 90%, lo que sería considerado un éxito casi total.
En total, Grecia tiene una deuda con inversores privados y públicos de 350.000 millones (más del 160% del PIB) y el objetivo de la quita es reducir esa cifra a un 120% del PIB en 2020.
De los 350.000 millones, 206.000 están en manos de inversores privados.
