El uso de los aviones oficiales por parte del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y su consiguiente gasto para el Estado, también abrió una fuerte controversia justo cuando se está aplicando allí un fuerte ajuste con recortes de sueldos para achicar el déficit. Zapatero debió enfrentar una votación en el Parlamento que pretendía que él cargara el coste de sus viajes de campaña en 2009. Fue a raíz de un informe del Tribunal de Cuentas que pedía limitar esos gastos. Finalmente, el socialismo logró imponerse en la votación y frenó el proyecto.
