Otro gran revuelo se había armado porque desde el 16 de abril no se sabía nada sobre la suerte del jornalero Calos Ortíz (29). Esa tarde, el joven había salido de su casa en el Loteo Municipal, en Las Chacritas en 9 de Julio, a pagar unas boletas de la luz en Capital. Ortíz llevaba encima $870 y no lo vieron más tras subirse a un colectivo. Como no regresó a su casa, su familia hizo la denuncia al día siguiente y el viernes pasado distintas dependencias policiales, con ayuda de un perro, salieron a buscarlo pensando en que tal vez le había pasado algo malo.
El sábado, el joven apareció como si nada. Después explicó a la Policía que, como estaba cerrado el local, se fue en micro a Caucete y de allí caminó a la Difunta Correa por una promesa. Más allá de su versión, un jefe policial dijo que en realidad se había enojado con su mujer y que estuvo en Vallecito tomando con unos amigos.
