El caso de Víctor Hourquebie, el hombre de 36 años que pesaba 350 kg, se conoció el 13 de abril pasado a través de una nota publicada por este diario. Un día después, él murió y su caso generó conmoción y alarma.
Antes de su fallecimiento, Víctor, quien vivía en la Bebida (en Rivadavia), llevaba más de un mes postrado en una cama de hierro que le habían construido sus hermanos por la imposibilidad para moverse por su propios medios y sus problemas respiratorios. Acarreaba con su problema de salud desde hacía muchos años, pero fue una trombosis en una de sus piernas la que le impidió continuar con la actividad física que lo estaba ayudando a salir de su problema. Después de esa situación, el hombre comenzó a subir de peso constantemente y la situación se volvió incontrolable.
Su historia tuvo diversos efectos. Por un lado, generó polémica, ya que su madre había contado que hizo reiterados pedidos ante el PAMI (la obra social que tenía el hombre) para que su hijo fuera internado, pero que no tuvo respuestas. Por otro lado, a través de su historia salió a la luz que en el sistema de salud de San Juan no hay suficientes camas destinadas a personas con obesidad mórbida. Y se supo también que los casos de personas que sufren la enfermedad crecieron, al menos, un 40 por ciento en un año.
A su vez, la historia de Víctor y su repentina muerte causó dolor y sorpresa a sus conocidos, conmoción en la sociedad y tuvo eco en los medios nacionales. Incluso, su madre fue contactada por el programa de Canal 13, Cuestión de Peso, en el que le hicieron una nota debido a que los médicos que están a cargo del envío habían iniciado una campaña para poder ayudar al hombre a superar su enfermedad.
