El “Patón” Rolando Bernardino Ochoa (56) tiene un lugar ganado entre los más grandes estafadores de San Juan. Sin ir más lejos, en su “palmarés” registra al menos 6 condenas, incluso una en la que defraudó a tres gitanos, un primo suyo que era policía y un pariente político de una de sus mujeres. Entre los últimos castigos que se le conocen a este particular embaucador de casi 2 metros de estatura, fue una pena unificada de 13 años y 6 meses de cárcel que le aplicaron el 15 de diciembre de 2004, dijeron fuentes judiciales.
Todo parecía haber vuelto a la normalidad en la vida de Ochoa, pero otra vez volvió a ser detenido con la última mujer con la que se relacionó, al intentar sacar un préstamo de 75.200 pesos del Banco Hipotecario, con el DNI de una señora que había sido asaltada en su casa de Córdoba y murió el 28 de marzo último.
Lo peor para el delincuente fue que el titular del Cuarto Juzgado de Instrucción, Maximiliano Blejman (secretaría de Martín Heredia Saldo), decidió que siguiera preso a pesar de que el fraude es excarcelable. Lo decidió así, porque considera que puede fugarse o entorpecer la investigación, indicaron.
La última maniobra atribuida a Ochoa comenzó formalmente en el Hipotecario, el 14 de abril pasado, cuando se presentó como Juan Andrés Casalis, esposo de Marta Magdalena Arias.
Uno de los empleados declaró que ambos se presentaron como un matrimonio que vivió un tiempo en Córdoba y volvió a San Juan por razones laborales. En el banco le dieron luz verde al trámite porque presentaron fotocopia de DNI, del resumen de la tarjeta de crédito Nevada y de los tres últimos recibos de sueldo. Pero pronto descubrieron que la mujer no era quien decía ser y avisaron a la Policía.
La pareja quedó presa el último 27 de abril. Y entonces se supo que Arias era en realidad Graciela Areyuna (50), actualmente procesada pero en libertad.
Al momento de defenderse, Ochoa admitió que fue pareja de Areyuna por más de un año aunque llevaban un período similar de separados. También dijo que compartía un negocio con la mujer y que ese día sólo la acompañó al banco porque ella se lo pidió, diciéndole que le prestarían mucho dinero.
La mujer también intentó favorecer a Ochoa con un relato similar, asegurando que se había encontrado el DNI y quiso sacar un préstamo para mejorar su rancho en 25 de Mayo.
A través del banco se supo que, al menos la mujer, sacó con el DNI robado las tarjetas Nevada y Data y un préstamo por $12.000 en una financiera. Y el juez, mandó a investigar esos posibles delitos.
