Peñarol se quedó con el histórico clásico del Pueblo Viejo. Se calzó el overol para cambiar su mala racha y logró el objetivo ya que consiguió tres puntos que en lo anímico para el plantel, valen más que oro. Ayer derrotó por la mínima diferencia a San Martín por la 13ra. fecha del Oficial.

El partido fue aburrido. No contó con ese condimento de ser un clásico y careció de intensidad.

En el primer tramo, el Bohemio comenzó presionando al Verdinegro. A los ocho minutos llegó el primer intento de la visita. Un tiro de Gutiérrez seguido de un cabezazo de Díaz, pero la defensa se encargó de despejar.

Inmediatamente, una buena jugada de San Martín. Un centro de Naveda y un remate de Ochoa, pero la pelota se fue arriba del travesaño.

Después de esto el partido cayó en un pozo. No había un dominador absoluto, y si bien el encuentro era de ida y vuelta no lograban llegar al área chica del rival.

En el complemento, Peñarol salió a la cancha con el pie derecho. A solo un minuto, y por una falta en el área chica de Zamora a Luis Brizuela, el árbitro Daniel González cobró penal. Lo ejecutó Alejandro Brizuela y lo cambió por gol.

San Martín intentó empatar. Un remate de Ochoa que se fue desviado y otro que tapó la defensa. Un pelotazo de Gómez que quedó en las manos del arquero Bohemio. Pero el destino estaba marcado y Peñarol debía quedarse con el clásico.