Ayer las candidatas a Miss Mundo Argentina demostraron que son más compañeras que rivales. Durante el Talent Show alentaron a las chicas que se equivocaron o a las que los nervios les jugaron una mala pasada. La competencia terminó con aplausos y gritos de aliento.

Minutos antes de dar comienzo el Talent Show (una de las instancias evaluativas en que las chicas debían demostrar su talento), el hotel Del Bono Park era un revuelo de mujeres. Las precandidatas a Miss Mundo subían al escenario para probar el sonido, entonaban parte de una canción para calentar la garganta, comprobaban si el piso estaba muy resbaloso o se miraban en los espejos para ultimar los detalles del vestuario. Cada una debía demostrar su talento para tener la posibilidad de estar entre las 10 finalistas.

A Córdoba le tocó la apertura del evento. Con un voz muy dulce, Gisela Menossi, su representante, interpretó a capella una canción romántica. Y se llevó la aprobación del público presente conformado por no más de 30 personas entre familiares de las candidatas, periodistas y organizadores del evento.

De ahí en más el show fue de lo más variado. Por supuesto, las candidatas de Buenos Aires y de Capital Federal presentaron coreografías tangueras, mientras que la de Mendoza bailó una zamba alrededor de una vid y demás elementos relacionados a la vendimia. Y Gema Pineda, la Miss local, interpretó una canción folclórica cuyana.

Le tocó el turno a Formosa, y el show de su representante María Anahí Zárate encendió el entusiasmo de sus compañeras. Las que ya habían actuado y estaban de espectadoras, acompañaron con palmas la rutina gimnástica de la formoseña. El fervor de las candidatas fue creciendo a medida que el espectáculo avanzaba y el nivel de talentos era cada vez mejor. Tanto, que las tres mujeres integrantes del jurado, Zulma Invernizzi (subsecretaria de Cultura de San Juan), Nadia Cerri y Sandra Fumagalli de N-Entertainment, comentaban entre ellas que la elección del mejor talento iba a ser muy difícil.

La última en actuar fue Corina Blatter, de Chaco. Y el apoyo de las demás chicas fue fundamental para que completara su actuación dejando de lado el nerviosismo que al principio la hizo tambalear. Con cara de preocupación y demasiado seria comenzó a bailar ritmo latino. Al verla tan consternada, las otras candidatas comenzaron a hacer palmas y a dar gritos de aliento. Por fin lograron que Corina sonriera y se dejara llevar por el ritmo del merengue. No se despidió del público. Quería ocultar las lágrimas de emoción por el apoyo recibido.