El intendente Marcelo Lima dejó ver ayer el principal y difícil desafío que su gestión tiene por delante este año: arreglárselas para preservar la limpieza de la ciudad de cualquier influencia negativa que provoque el fuerte conflicto que mantiene con el Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales (SUOEM). En la apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante capitalino, el jefe departamental brindó un discurso en el que hizo predominar la combinación de duros dardos al gremio por las medidas de fuerza que viene ejecutando y la delicada promesa a los vecinos de garantizar el servicio a costo propio.
Lima empezó y terminó su mensaje haciendo alusión a la disputa que inició el SUOEM el 1 de febrero, con una larga seguidilla de paros que afecta severamente la prestación de los servicios. Todo, a raíz del reclamo para que se implemente la escala salarial que fija el Convenio Colectivo y que desde su firma misma, en la gestión de Javier Caselles, no fue cumplido por ningún intendente por razones económicas.
Con el apoyo de ex lavacoches que coparon le explanada del municipio y la bandeja superior del recinto, en uno de los primeros párrafos de su mensaje, Lima prometió satisfacer las necesidades de la ciudadanía, "superando las vallas extorsivas que algunos dirigentes, acostumbrados a viejas prácticas, han venido poniendo a las acciones de gobierno". En otra palabras, sin nombralos, responsabilizó a la cúpula gremial que encabezan Pascual Manchineles y Antonino D’Amico por la ineficacia de la limpieza y la recolección de basura, los dos servicios que los vecinos demandan a gritos independientemente de la disputa.
Para no dejar dudas, asestó: la Capital "ha padecido últimamente conflictos y acciones de fuerza de parte de algunos sectores que, apelando a maniobras, han pretendido socavar la acción del Gobierno municipal, perjudicando, principalmente, a los vecinos".
A poco más de dos años de gestión y a pesar del repentino desgaste, Lima no clausuró una salida pacífica y tiró un puente. Insistió en que su administración "está abierta al diálogo constructivo y respetuoso". Una especie de invitación al SUOEM, para que levante la lucha y retome su lugar en la mesa de negociaciones.
Minutos después, ante las preguntas de la prensa, Lima reafirmó que está dispuesto a imprimir los cambios que hagan falta para garantizar la limpieza. En mente tiene modificar el Convenio Colectivo de la polémica. Y a propósito de cambios, en el recinto no estuvo Juan Pablo Quattropani, el actual secretario de Servicios que, según fuentes calificadas, no seguirá en el cargo.
