Por primera vez en la historia, un Papa, Benedicto XVI, respondió ayer a numerosas preguntas en un programa de televisión, en el que habló del alma y la resurrección de Jesús, así como del terremoto de Japón, en este Viernes Santo en el que la Iglesia conmemora la Pasión de Cristo.
Sentado en su despacho, con sotana blanca, el Papa Ratzinger, de 84 años, contestó a siete preguntas provenientes de diferentes partes del mundo, en las que también pidió la pacificación de Costa de Marfil, el respeto de los cristianos en Irak y la reconstrucción de ese país.
Con voz suave, el pontífice de 84 años dijo a la madre italiana de un hombre en coma permanente desde hace dos años que el alma de su hijo aún estaba en su cuerpo y que, si bien puede parecer que está "escondida" él podía sentir la presencia y la profundidad del amor de sus padres.
Una niña japonesa de siete años le pidió que explicara el sufrimiento en su país tras el desastroso terremoto y tsunami del 11 de marzo, en el que murieron unas 28.000 personas, y el Papa señaló a Jesús y dijo que el sufrimiento no era en vano. "No tenemos las respuestas pero sabemos que Jesús sufrió igual que ustedes", declaró el Papa.
Aunque no se trató de preguntas-respuestas en directo, ya que habían sido grabadas previamente, se ha tratado de un diálogo televisivo sin precedentes, que demuestra, según el diario vaticano "L’ Osservatore Romano" que en cuestiones de comunicación, la Iglesia y el Papa están "en la vanguardia".
El formato de la entrevista, realizada por el programa de la televisión publica italiana RAI "A sua immagine" fue similar al famoso "Tengo una pregunta para usted" y siguió el mismo esquema que se usa en las entrevistas que concede el Papa a los periodistas que le acompañan en el avión en los viajes por el mundo: se le envían las preguntas y después las responde ante los informadores.
Aunque no es la primera vez que el Papa responde preguntas a los fieles, ya que lo ha hecho en encuentros con jóvenes, con niños, con sacerdotes, etc., sí es la primera vez que lo ha hecho en televisión y sin esquivar algún tema y explicando de la manera más sencilla la resurrección de Cristo y la relación fe-razón.
A Bintú, una mujer musulmana de Costa de Marfil, un país que está emergiendo de un conflicto en el que al menos 1.500 personas murieron y un millón se han visto obligadas a huir, le dijo que la violencia "nunca viene de Dios, sino que es un medio destructivo" e hizo un llamamiento a las partes en conflicto en ese país para que renuncien a la violencia y busquen las vías de la paz y del diálogo.
La entrevista se emitió un par de horas antes de que Benedicto XVI presidiera en la basílica de San Pedro la Pasión de Cristo, en el Viernes Santo, el único día del año en que no se oficia misa. Después, el Santo Padre presenció el Via Crucis alrededor del Coliseo de Roma.
