’Reposo absoluto’ recomendó el médico que, en Caucete, controla el embarazo de Sonia Romero (27). ¿La razón? sus 39 semanas de gestación y sus problemas de presión. El asunto sería anecdótico si la mujer no estuviera siendo enjuiciada junto a su expareja Nicolás Atilio Agüero (33), por el terrible crimen de su propia hija de 2 años: la pequeña Alina Súarez Romero, muerta el 14 de abril de 2010 a causa de una terrible golpiza que la dejó con fracturas y órganos destruidos.

El problema a dilucidar no es menor: por ley, todo imputado no debe ser juzgado en su ausencia y, por eso mismo, si no asiste al debate por lo menos debe permanecer en una sala contigua.

Si el acusado no concurre por cuestiones de salud, el tribunal puede suspender las audiencias hasta por 15 días corridos. Y si el problema supera ese lapso, los jueces, en este caso Raúl José Iglesias, Juan Carlos Caballero Vidal (h) y el subrogante Eduardo Gil (Sala I, Cámara Penal) deberían separar las causas y hacer dos juicios: seguir el actual solo contra Agüero, y luego hacer otro contra Romero.

Saber si el reposo aconsejado impedirá a la mujer asistir a Tribunales, se instaló como un punto sin aclarar ayer, cuando se leyó el informe del médico forense adhiriendo a la recomendación de su colega en Caucete.

El fiscal Gustavo Manini entendió que quedó esa indefinición en el caso, ya que ni el médico que trata a la mujer ni el forense, establecieron la fecha probable de parto. Y tampoco precisaron si el ‘reposo absoluto’ le impediría a la joven asistir a Tribunales y permanecer en una sala cercana. El defensor oficial Carlos Reiloba (representa a los abuelos maternos de la nena) adhirió al pedido del fiscal.

Luego de escuchar los planteos de las partes, el tribunal resolvió solicitar al hospital de Caucete la historia clínica de la acusada Romero y, a los médicos, un nuevo informe con las precisiones exigidas por el fiscal y el abogado de la parte querellante.

Mientras eso ocurre, el reinicio de las audiencias se previó para el próximo miércoles.

Desde que comenzó, el pasado 28 de abril, el juicio por el crimen de Alina atravesó múltiples interrupciones por varios motivos, entre los que se incluye el hecho de que el juez Gil debe atender también los juicios en el tribunal que integra.