Estados Unidos, 21 de julio.- El líder espiritual tibetano Dalai Lama llegó a Estados Unidos y fue recibido por el presidente Barack Obama, quien enfrentó críticas del gobierno chino por la reunión, dado que China está en conflicto con el Tíbet.

El Dalai Lama saludó a sus seguidores y bendijo el río Anacostia en Washington en una ceremonia.

China acusó el domingo a Estados Unidos de interferir "groseramente" en sus asuntos internos y de dañar gravemente sus relaciones después de que el presidente Barack Obama se reunión con el exiliado líder espiritual tibetano, el Dalai Lama, en la Casa Blanca.

Obama se reunió con el ganador del Premio Nobel de la Paz durante 45 minutos, elogiándolo por su postura no violenta a la vez que reiteró que Estados Unidos no apoyó la independencia del Tíbet.

China, que acusa al Dalai Lama de ser un separatista que apoya el uso de la violencia para crear un Tíbet independiente, reaccionó rápidamente, diciendo que la reunión de Obama había tenido un impacto "funesto", y convocó a un diplomático estadounidense de alto rango en Pekín.

"Esta acción es una grave interferencia en los asuntos internos de China, daña los sentimientos del pueblo chino y pone en peligro las relaciones entre ambos países", dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China Ma Zhaoxu en un comunicado distribuido en las primeras horas del domingo.

"El Dalai Lama ha utilizado durante largo tiempo el estandarte de la religión para participar en actividades separatistas contra China", agregó.

"Nosotros exigimos que Estados Unidos maneje a conciencia la postura justa y de principios de China, tomando medidas inmediatamente para eliminar el impacto funesto, dejar de interferir en los asuntos internos de China y dejar de ser cómplices y apoyar a las fuerzas separatistas y opuestas a China de la ‘Independencia del Tíbet’", declaró.

En un comunicado separado publicado en el sitio en internet de la cancillería (www.mfa.gov.cn), el vice ministro de Relaciones Exteriores Cui "convocó urgentemente" a Robert S. Wang, diplomático de la embajada de Estados Unidos en Pekín, para presentarle las objeciones de China.

"China expresa su firme indignación y resuelta oposición" dice el comunicado. "El Tíbet es una parte inseparable de China, y los temas tibetanos son asuntos meramente internos para China", agregó.