El día más negro de la historia de Haltern. Así se sentía ayer este pueblo del noreste de Alemania donde vivían los 16 alumnos de entre 15 y 16 años, y dos profesoras de la escuela secundaria Joseph-Koenig-Gymnasium que murieron en la tragedia aérea del Airbus A320 de Germanwings.

Los chicos regresaban a casa tras realizar un intercambio escolar en un instituto de Barcelona.

‘Es el día más negro de la historia de Haltern (…) es lo más horrible que alguien se pueda imaginar‘, manifestó sin poder contener apenas las lágrimas el alcalde de la ciudad, Bodo Klimpel.

Los estudiantes y profesores del instituto rompieron a llorar cuando supieron que 16 compañeros de clase y dos profesores iban en el avión de Germanwings que ayer se estrelló en el sur de Francia cuando iba camino a Dusseldorf.

Los alumnos de décimo grado volaban de vuelta a casa después de haber disfrutado de un programa de intercambio de una semana en España, concretamente en el instituto Giola, en Llinars del Vallés, cerca de Barcelona.

Era la segunda parte del programa, después de que doce estudiantes españoles pasaran una semana en su escuela el pasado mes de diciembre.

‘Era un programa de intercambio de español y volvían a casa después de haber disfrutado, probablemente, de la mejor etapa de sus vidas‘, dijo Sylvia Loehrmann, ministra de Educación del estado de Renania del Norte-Westfalia.

El alcalde Klimpel, dijo que la noticia de que un avión procedente de Barcelona había desaparecido se extendió rápidamente por toda la escuela y que los alumnos comenzaron a investigar por su cuenta para intentar averiguar algo más sobre el destino de éste.

‘Entonces, cuando el avión no aterrizó y eran incapaces de contactar con sus amigos y compañeros de clase por teléfono, asumieron que había ocurrido lo peor‘, dijo el alcalde.

La escuela envió a los alumnos de vuelta a sus casas, pero muchos volvieron por la tarde con velas en sus manos y lágrimas en sus ojos para llorar la pérdida con el resto de compañeros del instituto.