Buenos Aires, DYN
Independiente no pudo quebrar la resistencia de Estudiantes de La Plata y por eso debió conformarse con un empate sin goles que se asemeja más a una derrota porque apenas restan tres fechas para la conclusión del torneo Final, y en las próximas dos deberá enfrentar a River Plate y a San Lorenzo. Pero, además, esta ya de por sí complicada situación podría ahondarse aún más si mañana San Martín de San Juan le gana a Tigre en su visita a Victoria.
Todo este panorama se vio reflejado en los rostros y el silencio de los hinchas al final del partido. La gente comprendió cabalmente que la situación del equipo se complica cada vez más. Poco y nada ocurrió durante el primer tiempo. Independiente no tuvo juego en la mitad de la cancha, y por consiguiente careció de peso ofensivo. Sólo alguna insinuación de Daniel Montenegro salió de esa medianía. A los 13 minutos Independiente contó con una chance para llevar peligro al arco defendido por Gerónimo Rulli, cuando Julián Velázquez habilitó a Montenegro, éste giró hacia la derecha y remató cruzado, pero la pelota se fue desviada sobre el palo derecho.
Pero después el conjunto de Avellaneda entró en la confusión y no logró desequilibrar por los costados, ni con Juan Manuel Trejo ni con Hernán Fredes, y tampoco preocupó a los defensores visitantes con Caicedo y con el ingresado Adrián Fernández.
Estudiantes también mostró serias dificultades para llevar peligro, pero, claro está, no tenía la obligación de ganar como Independiente. Dos cabezazos desviados, uno de Zapata y otro de Gelabert, fueron las únicas aproximaciones de Estudiantes en los últimos cuarenta y cinco minutos. Independiente tenía la obligación de ganar y no ganó.
