El 8 de enero pasado falleció un guía de montaña en el cerro Aconcagua, en Mendoza. El video en el que lo mostraba amarrado de una cuerdo con algunos compañeros tratando de arrastrarlo generó polémicas y las sospechas de falta de equipamiento de los rescatitas. En ese sentido, Javier Giuliani, comenta que “hay que tener en cuenta las complicaciones que impone la altura extrema de esa montaña, la meteorología adversa reinante en el momento, la cantidad de personas que debían ser asistidas, la contextura física del accidentado. También, que pese a todo se pudo rescatar a 3 personas, que de otro modo habrían muerto.

La falta de camilla, elementos para montar un campamento, entre otros elementos, me llevan a creer que el grupo de rescate de Aconcagua no estaba debidamente organizado para responder a una emergencia de esta magnitud”.