Lázaro Báez, empresario emblemático del kirchnerismo, quedó preso ayer en una causa por lavado de dinero, ante la sospecha de que podía huir para eludir a la Justicia.
Fue arrestado en un impresionante operativo apenas su avión privado aterrizó en el aeropuerto internacional de San Fernando, en el Norte del Gran Buenos Aires. El juez federal Sebastián Casanello dispuso la captura en una causa que lleva dos años de tramitación pero que se reactivó fuertemente en las últimas semanas, cuando se difundió una filmación donde allegados al empresario, entre ellos su hijo Martín, aparecen contando millones de dólares en la financiera SGI, conocida como ‘La Rosadita‘, en el barrio porteño Puerto Madero.
El juez tomó la drástica medida ante el dato de que Báez estaba preparando su avión en Santa Cruz, lo que le generó la sospecha de que podía irse con rumbo desconocido. No obstante, aunque no se aclararon los detalles sobre su destino, el avión aterrizó finalmente en San Fernando. También fue detenido el contador de Báez, Daniel Pérez Gadín, quien aparece en el video de los dólares. En tanto, hasta anoche era una incógnita la situación de Martín Báez (además socio de Lázaro).
El juez había citado a Báez para mañana, pero ayer advirtió que ‘las tareas ordenadas por este tribunal el pasado 31 de marzo‘ permitieron ‘observar que se encontraba sobre la pista de despegue del aeropuerto de Río Gallegos, en condiciones de operar la aeronave matrícula LV-BPL -propiedad de la firma Top Air SA-‘, que adjudicó a la familia Báez.
‘Mediante discretas tareas investigativas se habría determinado que aún no se había presentado el plan de vuelo‘, pero ‘personal policial habría logrado determinar que el pasajero sería Lázaro Báez‘, añadió el juez. Para Casanello, ‘la noticia de la utilización de la aeronave privada a dos días de la fecha estipulada para la realización de la audiencia es un detonante que dispara los riesgos de fuga‘. La nave finalmente partió ayer a la tarde desde Río Gallegos y bajó en San Fernando, donde una comisión de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y de la Federal aguardaban a Báez para detenerlo.
Casanello consignó en la resolución: ‘Se hace saber que, siendo aproximadamente las 15.30 horas, el nombrado habría abordado la aeronave matrícula LV-BPL en Río Gallegos, desconociéndose su destino‘.
Báez y Pérez Gadín fueron trasladados anoche a la División Investigaciones Federales de Organizaciones Criminales, instalada en el edificio de la comisaría 23, en el barrio porteño Palermo. Allí se procedía a lo que se conoce como ‘fichaje‘. Se preveía que al menos Báez iba a ser llevado a la Superintendencia de Investigaciones Federales, en Villa Riachuelo, Ciudad de Buenos Aires. Por su lado, la agencia Télam informó que hoy a las 6 de la mañana, Báez y su contador serán trasladados a tribunales para declarar ante Casanello.
El juez le reprocha a Báez ‘haber ingresado, a través de su hijo Martín Báez, en los últimos meses del 2012, 5.100.000 dólares en la sociedad denominada SGI Argentina SA, que fue contado en el lugar en presencia de su hijo, como así también de Daniel Pérez Gadín‘.
Según el juez, se realizó ‘disimulando de ese modo la fuente real de los fondos para obtener su apariencia de licitud‘. ‘Se presume que dichos fondos provienen de una ganancia ilícita obtenida por aquella firma (Austral Construcciones) de la que (Lázaro Báez) es accionista mayoritario, mediante la utilización de facturas apócrifas y la generación de un fraude fiscal‘, resumió el juez.
‘Dicho dinero en efectivo habría sido trasladado a la sede de la citada SGI a dichos fines, mediante aviones adjudicados a la firma ’Top Air SA’, de la cual el compareciente era accionista a través de Austral Construcciones SA‘, concluyó.
La detención fue determinada por Casanello, que investiga una presunta red de lavado de dinero en la que está involucrado Báez, principal adjudicatario de obras públicas en Santa Cruz y colaborador del fallecido exgobernador de esa provincia y expresidente argentino Néstor Kirchner. La investigación se inició en 2013 cuando el financiero Federico Elaskar dijo en un programa de televisión haber organizado la estructura de empresas fantasma registradas en Panamá (como Teegan Inc., que luego se mudó a Belice) para triangular y sacar del país al menos 55 millones de euros, con destino final en Suiza.
DyN, Télam y Efe
