Mientras el marino sanjuanino Juan Ramón Fernández viene navegando por el Atlántico de regreso a Argentina en la Fragata Libertad, su madre cuenta las horas en Calingasta para el esperado retorno de su hijo nacido en la localidad de Barreal.
Aunque la fecha de regreso a Mar del Plata del buque escuela de la Armada está prevista para el próximo miércoles, su madre tendrá que conformarse con ver a Juan Ramón días después, ya que no pudo conseguir que las autoridades de Calingasta la ayudaran para que la mujer pudiera viajar a la ciudad costera bonaerense, donde retornará este 9 de enero la Fragata Libertad.
En diálogo con DIARIO DE CUYO, Mercedes González, que se gana la vida vendiendo semitas en Calingasta, confirmó ayer que las autoridades municipales le comunicaron que no podrán darle ayuda económica para viajar con su esposo a Mar del Plata, donde retornará el buque insignia.
Desde el pasado 2 de octubre, la Fragata estuvo retenida en Ghana (África) por una presentación judicial de fondos buitre que poseen bonos de la deuda argentina comprados durante la crisis del 2001. Pero el 15 de diciembre pasado el buque fue liberado tras un fallo en favor de Argentina.
‘Gracias a Dios (Juan Ramón vuelve al país). La última vez que hablé con él fue el 31 de diciembre. Fue una llamada corta para desearme feliz Año Nuevo’, contó Mercedes (59 años), la madre del marino. Juan Ramón es parte de los 44 tripulantes que se quedaron en Ghana para garantizar el mantenimiento y la seguridad del buque, después que el 25 de octubre 280 marinos fueran evacuados y llevados a Argentina.
Si todo sale como está previsto, el barrealino llegará a Mar del Plata este miércoles y se quedará ahí trabajando hasta que le toquen las vacaciones, contó Mercedes. ‘La idea es que vuelva a San Juan entre el 22 y el 23 de enero’, agregó la madre del marino tras recordar cómo vivió el día que retuvieron la Fragata.
‘Volvía de vender semitas, cuando me enteré del problema de la Fragata. Al principio lloraba, no sabia si él estaba preso. Pero me quedé más tranquila cuando me llamó desde Ghana y me dijo que estaba bien’, contó. Juan Ramón, de 31 años, casado y con una nena, vive en Zárate (Buenos Aires). ‘Desde chico quería ser como su padre, que cumplió el servicio militar en la Marina’, comenta Mercedes tras recordar cuando su hijo se fue a rendir ‘amanecido’ el examen de ingreso a la Armada.
