El conflicto con la Policía estalló primero en Córdoba y luego se extendió por todo el país. Los efectivos salieron a las calles para pedir una mejora salarial y en algunas provincias dejaron de prestar el servicio y los delincuentes tuvieron vía libre. En esos casos, el Gobierno nacional mandó hombres de la Gendarmería y Policía Federal para intentar controlar la situación. En San Juan, todo volvió a la normalidad antes de las 24 horas. Pero en otros distritos, como Chaco, Entre Ríos y Tucumán, fue todo un verdadero descontrol y hubo muertos.