Los niños hacían pasitos de Wachiturro, los hombres tomaban cerveza al lado de los parrilleros, las mujeres se ponían al día con lo que pasó en la noche y la música de diferentes parlantes se mezclaba. Los niños jugaban en la pileta y los ‘felisa me muero’ se repetían entre carcajadas por las mesas. La llegada del Año Nuevo encontró a la gente en los campings con otro ánimo y mejor humor que en Navidad. Para los consultados, el agobio por los 45 grados de la Nochebuena y la falta de electricidad hizo que aquella celebración fuera moderada, en contraposición con la jornada el primer día del 2013, que llegó precedida también por un buen clima el 31.
‘Nosotros estuvimos acá en Navidad y te dabas cuenta que la gente seguía mal por lo que pasó el 24. Pero ahora hay otra onda, hay ganas de festejar. Si hasta hubo más pirotecnia a las doce’, contó Fernando Cortez, de Capital.
Mientras que el lunes la temperatura apenas llegó a los 30 grados, ayer hacía confortables 21 grados al mediodía, según el SMN. Por eso, a esa hora comenzó a notarse más movimiento y pasadas las 13 hasta había filas de autos para entrar a algunos campings, como el de Rivadavia o El Paraíso, en Pocito, a la vez que el Parque Federico Cantoni se llenaba de familias. En tanto, a diferencia de otros años, más que el táper con lo que quedó de la cena, esta vez predominaron los asados. Eso sí, aunque las piletas quedaron un poco relegadas, no faltaron los niños que disfrutaron también del agua.
