Hoy también se eligen los candidatos a renovar 130 bancas de Diputados en el Congreso nacional (la mitad del cuerpo), de las cuales más de 80 corresponden al Frente para la Victoria y sus aliados, y una veintena pertenecen al PRO, el radicalismo y la Coalición Cívica, las fuerzas que hoy componen la alianza Cambiemos.
El Frente para la Victoria pondrá en juego en los comicios de octubre 77 de las 119 bancas que hoy detenta en la Cámara baja, casi el cuádruple que Cambiemos, su principal rival en las elecciones nacionales. No obstante, la dispersión de la representación parlamentaria opositora le permitiría mantener su supremacía, aun si alcanzara el mismo caudal electoral que en el 2013, sumando entre 40 y 43 legisladores a los 42 que no renuevan este año, logrando un piso de 85 diputados. A esta bancada kirchnerista se sumará el intendente de Escobar Sandro Guzmán, quien está de licencia hasta fin de año, y aún es una incógnita qué ocurrirá con la banca del expresidente del bloque del Frente Renovador Darío Giustozzi, quien volvió al bloque K. Además, el oficialismo contará con una docena de aliados con mandato hasta 2017 que pertenecen a Nuevo Encuentro, al Frente Cívico de Santiago del Estero, al Movimiento Popular Neuquino, al PJ de La Pampa, y a los dos monobloques de los sindicalistas Omar Plaini y el metalúrgico fueguino Oscar Martínez.
Desde 2003, el FpV sólo tuvo mayoría propia con 133 legisladores entre diciembre y mayo del 2005, cuando se produjo la fractura de una parte minoritaria del bloque a la luz de la puja política entre el entonces presidente Néstor Kirchner y el
exmandatario Eduardo Duhalde. También estuvo cerca del quórum propio tras las elecciones presidenciales de 2007, pero sólo por seis meses, ya que a mitad del 2008 dieciséis legisladores abandonaron el oficialismo en medio de los reclamos del campo por la resolución 125.
