Contenido pero aún activo se mantenía anoche un incendio que ha arrasado unas 460 hectáreas de pastizales y matorrales en las cercanías de las ciudades costeras chilenas de Valparaíso y Viña del Mar, el que ha causado alarma en la población.
Debido a la peligrosidad del siniestro, que se desató en la tarde del viernes y que en algún momento amenazó con expandirse a lugares habitados, las autoridades decretaron zona de catástrofe en el área afectada y unas 7.000 personas fueron evacuadas, aunque en la mañana del sábado pudieron retornar a sus hogares.
“Se ha apoyado con todos los requerimientos que se han efectuado y se ha utilizado la última tecnología para prever escenarios y emplear lo que se requiere para controlar este incendio”, señaló a periodistas el director de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), Ricardo Toro, en la segunda evaluación del día sobre el siniestro. Precisó que “esto ha permitido contener el incendio”, aunque no controlarlo definitivamente. De hecho, durante la tarde las condiciones climáticas se tornaron más adversas, ya que hubo ráfagas de viento por sobre los 30 km por hora, altas temperaturas y una muy baja humedad.
“La gente tiene que estar tranquila pero sí tener la preocupación de tomar las medidas en caso de tener que evacuar”, advirtió Toro. “Por el momento está contenido todo lo que puede ser afectación a viviendas, lo que ha sido producto del excelente trabajo que han realizado los organismos que tienen responsabilidad en esto”, añadió.
En la zona trabajan ocho aviones y ocho helicópteros para apoyar el trabajo que realizan cientos de brigadistas y bomberos para contener la expansión del fuego. Desde que se desató el incendio en un vertedero clandestino, 15 bomberos han resultado heridos, otros seis civiles lesionados, mientras que una mujer de 66 años murió producto de un paro cardiorrespiratorio.
También se mantiene suspendido el suministros de electricidad en varias áreas de la ciudad de Valparaíso y algunas vías de acceso están con su tráfico interrumpido. Las autoridades han solicitado a la población que se abstenga de viajar hacia la zona del incendio para no dificultar las labores de control del fuego.
En abril del 2014 Valparaíso sufrió el peor incendio de su historia, el que causó varias muertes, miles de personas evacuadas y la destrucción de centenares de viviendas.
