El Gobierno Nacional apuntó ayer duramente contra el candidato a diputado por Unión PRO Francisco De Narváez al aseverar que el empresario "tiene el celular sucio" e insistir en que tiene dar explicaciones a la Justicia por supuestos llamados a un narcotraficante. Y abrió la polémica para un nuevo choque de ideas con los socios de Unión-Pro que no tardaron en contestar las indirectas.
El ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, salieron a cuestionar los recientes escraches a funcionarios nacionales y enfocaron sus críticas contra De Narváez.
En contraposición, De Narváez aprovechó ayer un acto en la ciudad de San Nicolás para acusar al gobierno de "usar todo el aparato del Estado" para "sostenerse en el poder y no para resolver los problemas de la gente como inseguridad y desempleo".
El sábado, el empresario declaró que tenía "la cola limpia" y por tanto podía hacer campaña en la calle, sin sufrir manifestaciones de rechazo para diferenciarse de dirigentes oficialistas que recientemente sufrieron escraches en localidades bonaerenses.
El segundo candidato a diputado de Unión Pro por la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá, también se refirió a los repudios y alertó que el gobernador Daniel Scioli regresará el miércoles próximo a la localidad bonaerense de Lobería con "300 policías preparados para reprimir".
"No me parece que sea forma de hacer una campaña electoral", afirmó Solá y añadió que "los escraches de los hombres de campo, que he criticado mucho, a Agustín Rossi, fueron hechos a una persona que recorre sin custodia la provincia de Santa Fe, a diferencia de lo que ocurre cada vez que Scioli o la Presidenta visitan el interior bonaerense".
En este contexto de duelo verbal, el ministro de Justicia y Seguridad aseveró que De Narváez "tiene el celular sucio" por el supuesto llamado a Mario Segovia, sindicado como el "Rey de la efedrina".
"No tengo vocación de inspector de bidet ni de proctólogo, pero lo que no tiene limpio De Narváez es el celular; con ese celular llamó a un narcotraficante que le vendió drogas a los pibes para que se envenenen", disparó el ministro en declaraciones a radio América.
Al respecto, denunció que "esta toma de acción (por los escraches), está motivada por los De Narváez, los Macri, los Solá, los Biolcati, los Cobos, que generaron este tipo de situaciones".
En esa misma línea, Randazzo calificó de "antidemocráticos" y "minoritarios" a quienes realizaron escraches recientes a funcionarios nacionales y aseguró que serán "repudiados" en las elecciones del 28 de junio.
"En todos los casos se trató de un grupo de 30 inadaptados, que contaron además con la complicidad de los medios, porque lo único que reflejaron los diarios al día siguiente, fueron los intentos por entorpecer los actos oficiales", sostuvo el ministro del Interior.
La semana pasada sufrieron escraches por parte de ruralistas el gobernador bonaerense Scioli y el diputado oficialista Rossi, en el marco de la campaña que realizan para los comicios legislativos.
