El Ejecutivo provincial está elaborando la ingeniería para que los empleados públicos cuenten con una tarjeta de crédito estatal para realizar compras. El objetivo es que los estatales tengan una herramienta de financiación que puedan utilizar siempre, porque el Gobierno descontará la cuota al mismo momento que le pague el sueldo.

Al mismo tiempo, el objetivo es introducir otra herramienta para incentivar el consumo y movilizar las ventas en el comercio.

Como el plan se encuentra en etapa de elaboración, no trascendieron muchos detalles, pero fuentes oficiales aseguraron que el mecanismo permitirá que el agente pueda endeudarse hasta cierto porcentaje de su sueldo al momento de utilizar el plástico.

La potencial cartera de usuarios gira alrededor de los 35 mil empleados que tiene la Administración Pública. El antecedente más cercano es el de La Rioja, cuyo Gobierno lanzó hace 3 años la tarjeta Federal, que estableció como límite de compra el 40% de los ingresos mensuales del trabajador.

En el proyecto local está trabajando el Ministerio de Producción y luego tendrá su intervención el de Hacienda, hasta que cuente con el OK final del gobernador José Luis Gioja, por lo que aún no hay un plazo para su puesta en marcha.