No recuerda si tiene 9 o 10 goles en su trayectoria, simplemente porque no es su especialidad. Franco Quiroga prefiere asistir y que los demás anoten. Sin embargo, el domingo en el debut de San Martín en la B Nacional ante Aldosivi con triunfo por 3-0, el volante que nació en Neuquén pero que a los dos meses se fue a vivir a Buenos Aires, anotó el primer tanto del partido. El primero del torneo para el Verdinegro. Y un hecho histórico en su carrera porque “nunca antes tuve un arranque de campeonato así”, contó ayer en la intimidad de su departamento, que casualidad o no, es el mismo que habitaba Humberto Osorio, el artillero del campeonato pasado.
“Es una sensación distinta porque es la primera vez que debuto en un club y hago un gol. Uno cuando tiene la posibilidad de empezar un torneo jugando quiere hacer las cosas bien por el sólo hecho de que empieza el año. Porque uno llega a la institución y quiere mostrarse de la mejor forma para tener continuidad. Entonces, apenas arranca el partido y tenés la posibilidad de hacer un gol, es una sensación distinta que no había tenido en los otros clubes, pero rara a la vez porque nunca me había pasado entrar en un equipo de la forma en la que me recibieron mis compañeros y eso lo valoro porque enseguida me hicieron sentir bien y cuando hice el gol todos me vinieron a abrazar. Eso es muy lindo”, contó sobre todo lo que vivió desde que llegó como refuerzo hasta lo que sintió el domingo por la tarde.
No obstante, el ex Independiente Rivadavia, que confesó que en la vecina provincia no les agradó que se sumara al Verdinegro, la tiene clara sobre el futuro: “Ojalá que de acá en más el equipo gane todos los partidos y yo no haga más un gol”, tiró entre risas. Y tiene sus fundamentos para eso: “A mí me llamaron para formar el grupo que tiene que poner a San Martín donde tiene que estar, que es en Primera. Además siempre pelea arriba y se hace fuerte de local, eso lo sé por mi conocimiento del ascenso, por eso desde que me llamaron no dudé en venir”.
Franco conoce la categoría, de hecho logró ascender con Olimpo a Primera en el 2007 y llegó por el mismo final. “Hoy que haya hecho el primer gol queda en segundo plano. En esto de los torneos largos es muy importante cómo arrancás y el equipo, más allá que ganó y de manera abultada, creo que hubo muchos puntos altos y eso es lo que nos tiene que dejar contentos. La forma en la que lo hicimos más que nada y a qué equipo, porque Aldosivi se armó para pelear y tiene muy buenos jugadores. Por eso ganarle 3-0 en la primera fecha te invita a soñar muchas cosas”, simplificó mientras todavía tenía tendida secándose la camiseta número 7 que utilizó el domingo y que tiene dueño: “La primera es mía, esa la guardo como un gran recuerdo, las otras después van para la familia”.
Quiroga, más allá del gol, tuvo un gran rendimiento personal, siendo uno de los creadores de juego y quien siempre se mostró como descarga para darle inicio a la jugada y demostrar ser un futbolista completo. “Puedo jugar en cualquier posición del mediocampo. Tengo las cualidades de acoplarme a cualquier puesto. Pero desde el primer día Garnero me hizo jugar por derecha, por suerte pude arrancar jugando y ahora trataremos de seguir de la misma forma para rendirle al técnico donde me ponga”, relató el todavía feliz goleador inesperado.
