Aquel año de 1996 fue exclusivo y aciago para nuestro país. Era presidente el Dr. Arturo Umberto Illia, perteneciente a la Unión Cívica Radical del Pueblo. En el ámbito deportivo -motivo del escrito- se llevó a cabo el campeonato mundial de fútbol en Inglaterra, hace 50 años exactamente. Los diarios de la época eran poco optimistas en el papel que tendría nuestra selección, fundamentando tal vaticinio en varios factores. El diario local Tribuna, decía: ‘Argentina concurre a otro certamen mundial de fútbol (…) Se mira con bastante pesimismo su futuro desempeño. El desastre de Suecia que aún no puede ser olvidado, el negativo desempeño en Rancagua y la no muy acertada preparación para Londres parecieran dar consistencia a esta postura…’. No obstante siempre la ilusión estaba presente, fruto de nuestra pasión futbolera.
Varios analistas deportivos interpretaban esta situación culpando a la AFA, institución que no encaró como lo prometió, una adecuada preparación. También apuntaban el escaso apoyo de los diferentes clubes a la Selección, o la dimisión ‘del binomio Zubeldía-Faldutti’ que ‘con su renuncia echó por tierra el trabajo que hasta entonces se había efectuado’. Los once jugadores de aquella Selección, fueron: Antonio Roma, Rolando Irusta, Hugo Gatti, Roberto Perfumo, José Varacka, Oscar Calics, Silvio Marzolini, Roberto Ferreiro, Carmelo Simeone, Antonio Rattín, y José Pastoriza. El director técnico fue Juan Carlos Lorenzo. Entre los suplentes, nombramos a Jorge Albrecht. Ermindo Onega, Alberto González, Jorge Solari y Luis Artime, quien se consagró como goleador. A último momento se agregó a la delegación argentina Valentín Suárez, como ‘diagramador táctico’. En realidad y pese a las críticas, el equipo argentino tuvo un buen papel, derrotando a varios de los poderosos europeos, quienes de ninguna manera y a cualquier costo desplazaron a los latinoamericanos, por ejemplo Pelé de Brasil, terminó lesionado por una patada brutal de un jugador portugués. Argentina derrotó a España con dos goles de Luis Artime, a Suiza con dos golazos del mismo jugador y de Onega, empatando con Alemania Federal. Sin embargo el principal recuerdo fue en cuartos de final con Inglaterra. En la ocasión se produjo la expulsión de Rattín, capitán del equipo. Fue eliminado por el árbitro alemán Rudolf Kreitlein. Relatado con más detalles, esta expulsión sucedió por una entrada de Perfumo, vino entonces el reclamo del árbitro, Rattín lo cuestionó, y fue expulsado, no habiendo actuado el intérprete que el capitán argentino requería. Escoltado por la policía y caminando lentamente, Rattín insultó a los hinchas ingleses y apretó su bandera, lo cual irritó más a los anglos. Lo curioso es que todo esto fue anotado por el árbitro alemán, pues en esa época no existían las tarjetas amarillas y rojas. Y fue precisamente este hecho el origen de ellas, que luego se implementarían. Argentina perdió, pero realizó un estupendo papel. Veinte años más tarde el genial Maradona, ‘desagraviaría+ esta derrota, con sus geniales goles a los ingleses. Como final, es curioso, aunque entonces predecible, que al equipo no lo recibió el honrado presidente radical, se había producido un golpe militar, comenzando la lamentable etapa, autodenominada Revolución Argentina.
