Sin Leandro Messineo, doble campeón argentino de crono, el equipo continental argentino San Luis ProTour apoyó sus cartas de triunfo en Jorge Giacinti. Acostumbrado a victorias grandes, como el Tour de San Luis (2007); la Vuelta de Uruguay (1998 y 2004); Vuelta de Chile (2001); Vueltas de San Pablo y Porto Alegre (2005); Vuelta de Perú (2007) y las clásicas sanjuaninas: Mendoza-San Juan (2000, con récord) y Doble Media Agua (2001); sin contar las clásicas de mountain bike como la Río Pinto; el cordobés allanó los 11.000 metros sobre la Avenida de Circunvalación con un ritmo demoledor.

No le alcanzó para calzarse la malla de líder, quedó a dos segundos de Dotti y por la mañana, luego de recibir su corona, ramo de flores y el solcito de paño, como ganador del parcial, lo primero que hizo fue acordarse de su compañeros lesionado. "Por fortuna este Giro comenzó a acomodarse para nosotros. Empezamos muy mal con la lesión que sufrió Leandro (Messineo), no tuvimos una buena primera etapa y recién hoy, podríamos decir que nos metimos en carrera’.

Consultado sobre como imaginaba la etapa de la tarde, explicó que intentarían atacar para provocar un corte porque su fuerte no era el embalaje. "Será difícil, pero linda a la vez porque lucharemos para ganarlo. Intentaremos atacar y llegar con alguna ventaja porque lo mío no es embalar, pero lo intentaremos’.

Y vaya si lo intentó sus compañeros atacaron siempre, tratando de quitarle fortaleza a los gregarios de Dotti y él pegó un palo kilómetros antes de la llegada al velódromo. No pudo, el sabía que sería complicado. "Lo importante -dijo al final- es que el equipo llegará bien al Tour que es nuestro gran objetivo’.