La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, viajó el sábado a Nueva York, donde mañana se convertirá en la primera mujer en abrir los debates de la Asamblea General de las Naciones Unidas, informaron fuentes oficiales.
“El día 21 la presidenta será la primera mujer, desde la fundación de la ONU, en pronunciar el discurso de apertura de la Asamblea”, señaló la cancillería en un comunicado con el que informó que por tradición, Brasil siempre es el encargado de llevar a cabo la apertura.
Considerada la mujer más poderosa del mundo (según la revista Forbes), Rousseff es una política que comenzó a dejar de lado su papel de la segunda, después del ex presidente Luis Inacio Lula da Silva (un mandatario que dejó una importante huella en el mundo), y por esta razón actualmente es vista como una líder admirable que sobrepasó varios casos de corrupción que quisieron manchar su gobierno.
La mandataria perdió varios ministros en sus meses de gobierno, sin embargo eso le valió para sumar puntos a su favor. Esto quedó reflejado en varios medios internacionales y en las opiniones de analistas quienes han destacado la actitud implacable de Rousseff y su decisión de no interferir en la actuación de la policía y los órganos controladores del Estado, con lo que marcó la diferencia respecto a la gestión de su mentor, a quien siempre la oposición acusó de “amparar” a los corruptos para garantizar la gobernabilidad.
La mandataria inició sus actividades en Nueva York ayer en la sede de la ONU, donde asistió a la reunión de alto nivel sobre enfermedades crónicas no transmisibles y en el coloquio sobre participación política de mujeres, al que está invitada la ex presidenta chilena Michelle Bachellet, directora de la agencia ONU Mujer.
Además Rousseff tiene previsto reunirse hoy con su homólogo estadounidense, Barack Obama, y luego ambos participarán en la presentación oficial de la Sociedad de Gobierno Abierto, una iniciativa promovida en el marco de la ONU que este año presiden en forma conjunta Brasil y EEUU, explicó esta semana el portavoz presidencial, Rodrigo Baena.
El encuentro con Obama es considerado clave ya que se pondría a prueba el liderazgo de la mandataria en temas como el reconocimiento de Palestina, y permitirá observar si aún está dispuesta a recomponer las relaciones con Washington, deterioradas en la gestión Lula. Además Rousseff tendrá un encuentro bilateral con el presidente de México, Felipe Calderón, y asistirá a una cena organizada por la organización Woodrow Wilson International Center for Scholars, que le entregará un premio por su vocación de servicio público.
Sobre la actuación de Dilma, la agencia estatal de noticias brasileña aseguró que “la Presidenta prepara un discurso amplio e incisivo que defenderá la inclusión social y garantías de derechos humanos”. Igualmente, abordará los efectos de la crisis mundial, la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad de la ONU y la necesidad de adoptar medidas que lleven al desarrollo sustentable, recordando que en junio de 2012 se celebrará en Río de Janeiro la conferencia mundial sobre medio ambiente.
