Con fuerte apoyo popular, un llamado a asumir ‘que somos los dueños de nuestro destino’ y la firma de una acta compromiso de diálogo y convivencia con los gobernadores para el tercer siglo, el presidente Mauricio Macri encabezó ayer en Tucumán el acto central por los 200 años de la Independencia de la Patria junto a su familia, ministros, gobernadores, legisladores, autoridades judiciales y otros funcionarios nacionales y de las provincias.

La actividad comenzó cuando el Jefe de Estado recibió en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno tucumana, junto a la vicepresidenta, Gabriela Michetti y el gobernador anfitrión, Juan Manssur, el saludo de los mandatarios provinciales, de los presidentes de los poderes del Estado y de las delegaciones extranjeras que tuvo como principal figura al rey emérito de España, Juan Carlos I.

Seguidamente, en las escalinatas de la Casa de Gobierno provincial, Macri autorizó el izamiento de la Bandera Nacional y el de la insignia Histórica de la Libertad Civil, mientras la banda militar ‘Coronel Bonifacio Ruiz de Llanos’, del Regimiento de Caballería de Exploración de Montaña, ejecutó el Himno Nacional. Se dispararon las 21 salvas de cañón. Por esa hora, a penas pasadas las 10 de la mañana, un sol radiante empezaba acompañar lo que sería una jornada histórica, con la emoción a flor de piel y 400.000 almas copando las calles céntricas de la capital tucumana.

Macri, junto a su esposa, la primera dama Juliana Awada, y los participantes del acto oficial asistieron después al tradicional Tedeum que ofició el obispo de Tucumán, monseñor Alfredo Zecca, en la Catedral de la capital provincial, donde convocó a la unidad y advirtió que ‘no libertad sin verdad’.

Finalizado el oficio, el Jefe de Estado se trasladó a la Casa Histórica, donde se firmó la Independencia y, junto a los gobernadores, las autoridades legislativas y judiciales y las delegaciones extranjeras, homenajeó a los próceres de 1816.

Macri y Michetti refrendaron el ‘Acta acuerdo 200 años de Independencia’ que firmaron los gobernadores, entre ellos el sanjuanino, Sergio Uñac, y que en su párrafo final manifiesta: ‘Nuestro primer siglo fue el de la emancipación y la organización nacional. El segundo fue el de la conquista de los derechos y la democracia. Hagamos juntos que el tercero sea el del diálogo y la convivencia, el del fin de las injusticias y el cumplimiento estricto de nuestra constitución nacional. En paz, en unión y en libertad. Viva la patria’.

Al evaluar la histórica firma de la nueva acta de Independencia, la mayoría de los gobernadores remarcaron la +necesidad de la unidad+ de los argentinos y se mostraron optimistas con el futuro del país.

Luego del discurso, que el Presidente pronunció frente al jefe de Gabinete, Marcos Peña, ministros y secretarios de Gobierno, se realizó el desfile cívico-militar con la participación de unas 10 mil personas que abrieron estudiantes de escuelas públicas y que siguió con la marcha de las columnas de tropas por la avenida Mate de Luna.

Delegaciones de las distintas provincias del país hicieron una parada inolvidable de color, música y destreza criolla y donde la inclusión fue la bandera que los cobijó.

Con la celebración del Bicentenario de la Independencia volvieron a ser protagonistas de un acto central de una fecha patria las Fuerzas Armadas, relegadas de los desfiles durante el gobierno kirchnerista.