El fácil acceso de los adolescentes a la droga es una de las razones del crecimiento del consumo en este segmento etario, según una encuesta nacional de la Sedronar: el 8,4% de los alumnos de escuelas públicas y privadas admitió que consumió marihuana durante el último año. Además el 16,9% de los jóvenes que nunca probaron drogas ilegales dijo estar dispuesto a experimentar con sustancias ilícitas.

Esta consulta es previa a la decisión de la Corte Suprema de despenalizar la tenencia personal de drogas. El sondeo que se hará en 2011 reflejará el alcance práctico de la decisión judicial. Es que por fallos de tribunales inferiores, la tolerancia social a las drogas es cada vez más grande, por lo que aumentará el consumo y también el negocio de los narcos. Diez meses después del fallo de la Corte sigue un vacío legal sobre la tenencia de drogas. El Gobierno prometió un proyecto de ley para evitar que las drogas quedaran liberadas por la ausencia de una normativa clara, pero aún no ingresó en el Congreso. La oposición tampoco impulsó proyectos para evitar la discrecionalidad de los jueces. Algunos magistrados consideran tenencia para consumo personal a más de 300 gramos de marihuana. En los países más permisivos se castiga con prisión la tenencia de más de 5 gramos. Tampoco se trató algún proyecto sobre seguridad. Droga y delito parecen ser temas tabúes para los legisladores.

Las consecuencias de los estupefacientes deben hacernos recapacitar sobre la necesidad de emprender un esfuerzo conjunto para poner de relieve su gravedad. Debemos asumir nuestras responsabilidades con absoluta claridad y firmeza y el compromiso de estimular los valores que engrandecen el ser humano, no los vicios que lo degradan.