Mientras el reflejo de las luces se ve en el agua, el sonido de los stands casi no penetra en la zona del lago, y en medio de esa tranquilidad, que parece de otro planeta, los kayaks son el centro de las miradas. Como si la actividad fuera algo totalmente desconocida, el público se detiene durante varios minutos para mirar a la gente que se anima a navegar por el lago. De esta forma, la práctica de este deporte es una de las atracciones que la mayoría del público busca en el recorrido de la Feria y Exposición Temática.
La gente debe sacar un turno. La vuelta en kayak cuesta 30 pesos y dura 20 minutos. Y a pesar de que el lago no tiene la adrenalina de las olas del río San Juan, la aventura de viajar de noche y mirar desde la distancia la locura de la Fiesta del Sol es casi impagable. Estos 30 pesos incluyen además de la vuelta, un seguro de vida y el préstamo de casco y salvavidas. Los principiantes siempre viajan acompañados de un coordinador y previo al viaje en kayak reciben una charla en la que se les enseña a remar. Esta oferta está dentro de la carpa del Ministerio de Turismo, cerca del Monumento al Deporte. Y a través de un pequeño muelle de madera la gente puede meterse en el lago. Además de las vueltas en kayak este stand ofrece varias actividades más dentro de lo que es el deporte aventura. Hay una palestra para hacer escalada y hay un parque aéreo que incluye puentes colgantes y tirolesa. Estos últimos son gratuitos y la gente debe sacar número para hacer el recorrido.
