La gente ya empezó a decir que el barrio Las Heras ahora es el "barrio del milagro". Para eso, sólo miran una cuadra que durante años fue una más del lugar y que hoy es el centro de curiosos, venidos de todos lados, que no pueden creer que nadie murió en medio de todo ese desastre. La Teniente Coronel Blanco, en menos de 100 metros, parece un sitio arrasado por una guerra o un terremoto, con frentes de casas devastadas, ramas de árboles caídas, un auto convertido en chatarra, escombros y restos de avión por todos lados. Si hasta en la copa de un árbol quedó incrustado un pedazo de metal. El día después del accidente, el lugar se convirtió en un hervidero de gente, con cuatro familias evacuadas, con ausencia de luz y gas en varias viviendas y olor a combustible penetrando todo alrededor.
"Pensé que era un terremoto. La casa se movió entera cuando cayó el avión y por eso yo no sé si quedó habitable. Mi marido subió al techo y vio fisuras en varios lados", contó Roxana Oro Casas. Para colmo, su cocina y el calefón se quemaron luego de que entrara combustible por el orificio de la campana, mientras que parte del ala del avión quedó tirada en el fondo. En tanto, las paredes de ladrillo del tanque de agua terminaron en la casa del vecino, Angel Páez.
Precisamente, Páez pasó la noche en uno de sus autos, estacionado en la esquina. El hombre temía que ladrones entraran por el fondo, pues las puertas quedaron abiertas, así que tras enviar a su familia a un familiar, durmió junto a su esposa en los asientos delanteros, ya que no podía entrar a su domicilio.
A media mañana, vecinos y curiosos se movían entre las ramas caídas, el vallado y los tanques, mientras Bomberos trabajaba en la evaporación de gases del combustible del avión. Pero sobre las 10,30 ordenaron evacuar toda la cuadra, ya que detectaron gente fumando y había riesgo de explosión.
Las horas pasaban y entonces los Morvillo y los Brozina compartieron unos mates, mientras leían el diario detrás del vallado, sentados en bancos de plástico. Mientras, el lugar seguía lleno de gente que sacaba fotos, filmaba y por enésima vez hablaban de "milagro" y "desgracia con suerte". Paulatinamente volvió la luz en algunas casas de alrededor, mientras que los técnicos de Redes de Gas y Ecogas esperaban el OK de la Policía para restablecer el servicio a otras viviendas
