Todo el operativo para guiar a la ballena hacia aguas abiertas se complicó por una sudestada registrada en las últimas horas de ayer en el Río de La Plata. De modo que el cetáceo permanece en las inmediaciones de la Terminal de Carga 4 del puerto, en la zona costera de Comodoro Py, detrás del edificio de la Armada, informó la Secretaría de Ambiente en un comunicado.

La ballena había logrado llegar a la dársena Norte ayer por la mañana, orientada por el equipo que trabajaba desde dos embarcaciones y dos motos de agua.

El operativo iba a continuar durante la noche con una guardia, y en las primeras horas de hoy el equipo de técnicos y expertos retomaría sus tareas para guiar al cetáceo hacia aguas abiertas.

“El tiempo apremia porque el animal sufre el agua dulce que deteriora su piel y sus ojos además de que carece de alimento”, advirtió la Secretaría.

Personal de Ambiente, de Prefectura y expertos de la fundación Cethus intentan desde el lunes acompañar a la ballena jorobada en su salida a río abierto.

Los profesionales a cargo del operativo consultaron ambientalistas de Mundo Marino y de diversas ONG, quienes coincidieron en que los protocolos para estos casos son los que se han seguido en el operativo: proteger al animal y acompañarlo para que por sus propios medios nade hacia el mar, decía el comunicado.

Los especialistas creen que el animal se separó del grupo con el que migraba desde la zona Antártica, donde se alimentan en verano, hacia las aguas de Brasil, donde la especie de reproduce. Por lo general migra en otoño y puede recorrer hasta 8.000 kilómetros.

Se estima que este animal vive entre 50 y 70 años y alcanza su madurez sexual entre los cuatro y los siete años, cuando supera los 12 metros de longitud.