En sus años mozos supo arrancar los suspiros de la audiencia femenina pero, hoy, Osvaldo Laport dio un giro a su carrera: el irresistible galán quedó en el placard para dar paso a su villano más villano, el primero de su carrera televisiva que aborda en Lobo, la tira de Canal 13. A sus 55 años, el actor se luce en su traje de malo, si bien la tira no logra repuntar y desde Pol-ka decidieron hacer algunos cambios como la incorporación de Romina Gaetani, quien llegará a la historia como el tercer amor de Gonzalo Heredia, el protagonista.

Para el artista, el malvado Lisandro Díaz Pujol, era el "rol que me faltaba", aunque aclaró que desea que "sea un tipo cotidiano, coloquial, porque hay malos en cada barrio y en cada manzana y la idea es construir a un personaje que la gente reconozca".

La decisión de encarar a un frío depredador, "esta a la par de mi filosofía de vida, que es dejar que las cosas fluyan naturalmente".

"La idea es -especificó- ojalá lo logre, intentar un tipo cotidiano, coloquial, que se encuentra a la vuelta de cualquier esquina, y que de pronto tiene esa cosa que hace que uno diga que es un reverendo h… de p…".

"Es un cazador de personas, pero también es visceral porque es su máquina la que le genera todo eso y que evidentemente arrastra una historia que todavía desconozco, aunque se que es un ex policía", indicó sobre su nueva criatura.

Ya en el estreno, Laport sacó las garras: "en el primer capítulo arrancó matando a una persona y se trata de un personaje bipolar que siente placer al matar pero al que por ahí se le escapa un: me da penita matar a este tipo".

Claro que, luego de sus más de 30 trabajos, confiesa que como figura pública, "vinculado tan de cerca con el compromiso social", tuvo sus dudas cuando leyó el libreto. "Pero de todos modos trato de separar las cosas, de decir esto es un laburo, es un personaje más. ¿Por que no me voy a atrever a hacerlo?". Así, el también recordado indio Catriel de Más allá del Horizonte, admitió que no teme quedar pegado al malvado de la novela porque él mismo se "censura" si aparecen imágenes o vocabulario que estén relacionados con otro personaje que hizo. (Télam)