El maquinista Marcos Córdoba afirmó ayer que hizo todo lo posible por frenar el tren que chocó contra la estación de Once el 22 de febrero de 2012, no obstante lo cual el abogado de la querella mayoritaria, Gregorio Dalbón, interpretó sus dichos como una ‘autoincriminación‘, y dijo que a su entender ‘las causas del accidente quedaron esclarecidas‘.
‘Crean en mí porque yo frené, porque hice todo lo posible por frenar ese día; todo lo que estuvo a mi alcance lo hice, quiero por favor que me crean, nada más‘, imploró el procesado maquinista de 27 años procesado por ‘descarrilamiento culposo agravado por muerte‘, al dirigirse a los familiares de las víctimas al final de su declaración indagatoria ante el Tribunal Oral Federal 2.
‘Yo frené el tren, iba a frenar el tren manualmente, yo no estaba borracho, no estaba drogado, no había ido a ningún corso y la noche anterior había descansado bien‘, afirmó el maquinista.
Tras esta declaración, el abogado de la querella, sostuvo ‘que las causas del accidente quedaron esclarecidas hoy (por ayer) a partir de la autoincriminación‘, en la que habría incurrido el maquinista Córdoba, quien según Dalbón ‘admitió haber perdido el dominio de la formación‘, cuyo impacto contra la plataforma número 2 causó 51 muertos y más de 700 heridos.
En diálogo con Télam, Dalbón contó que ‘Córdoba dijo que puso el freno en neutro y que iba a frenar pero no dice que frenó‘ y agregó que la jurisprudencia internacional ‘nos enseñó que nunca se debe perder el dominio del vehículo‘.
Para el abogado Dalbón, ‘la tragedia de Once acaba de ser esclarecida para que la gente sepa quién es el responsable penal, y para que se deje de politizar el tema‘, y apuntó que si el maquinista ‘hubiera sido diligente y hubiera frenado, el accidente no habría ocurrido‘.
Durante poco más de media hora, el maquinista Córdoba hizo una exposición en la que se negó a responder preguntas y fue el primero en hablar en el juicio por la tragedia que causó 51 muertos, entre ellos una embarazada. Fuente: Télam.
