El delantero argentino fue el máximo artillero del Mundial con 14 goles (junto con el mozambiqueño Saraiva) y volvió a repetir el logro obtenido hace dos años en el Mundial de Vigo, en el que también marcó 14 tantos, para confirmar que es uno de los mejores atacantes del continente.

Pablo fue transferido antes del inicio del Mundial al poderoso Barcelona, luego de una enorme campaña en el Liceo. Su explosión, definición, una buena salida con pelota y buenos movimientos sin ella, lo colocaron como el goleador en San Juan.

El zurdo cumplió en el transcurso de la semana 25 años y el público le cantó el feliz cumpleaños. Además fue, durante todas las noches, el jugador más ovacionado por la gente.