Fue firme y consecuente en su pasado de militancia ecologista, es firme y consecuente en su presente minero, y quizá por eso mismo, despierta controversias en todos los sectores. Patrick Moore, uno de los fundadores de Greenpeace, la entidad ambientalista internacional que en este momento se opone fuertemente a la minería con campañas mediáticas, fue incorporado hace poco a la Junta Directiva de la compañía minera AsturGold, de capitales australianos.
La noticia fue un puntapié violento al tablero de los posicionamientos mundiales en torno a la actividad minera. De todos modos, Moore, en los últimos años, ya venía anticipando su cambio de postura por las diferencias cada vez más irreconciliables con sus colegas de Greenpeace.
Lo que había vuelto célebre a este exmilitante ambientalista, quien durante 9 años presidió Greenpeace en Canadá y por 7 años fue director de la filial internacional de la organización, fue haber acuñado su concepto de “ecologista razonable”. Básicamente, lo que plantea con este postulado es que la defensa del medioambiente no puede ser diseñada desde lo ideológico sino desde lo científico. Con esto, rechaza de plano muchos axiomas que defienden sus excompañeros de la entidad mundial.
En este sentido, Moore lleva mucho tiempo destacando el consenso entre los sectores y los pensamientos como la única manera posible de lograr un desarrollo socioeconómico acompañado del cuidado ambiental.
Eso es además lo que destacó la empresa AsturGold con el comunicado de prensa que dio cuenta de la incorporación de Moore a sus más altas filas. Textualmente, la compañía expresó: “Su creación del término ‘ecologista razonable’ es representativo de su apuesta por un acercamiento al ecologismo desde un planteamiento científico, más que ideológico, congruente con la estrategia de AsturGold de equilibrar el desarrollo industrial con el crecimiento sostenible de la comunidad. Moore se ha mostrado encantado de poder formar parte ‘de una empresa minera de hoy, que impulsa y tiene en el equilibrio entre sostenibilidad ambiental y el desarrollo de las comunidades uno de sus principios básicos’ y ha manifestado su deseo de compartir y aportar su experiencia en la creación de consensos entre las administraciones y las distintas organizaciones no gubernamentales en el desarrollo de los proyectos de AsturGold. Por su parte, la empresa ha destacado el trabajo de uno de los creadores del movimiento ecologista moderno, y ha asegurado que su presencia será un activo único para AsturGold de cara al desarrollo del proyecto de Salave, así como de iniciativas futuras de la compañía”.
Por supuesto, la reacción de Greenpeace a esta noticia fue totalmente adversa. El vocero de la organización en España, Conrado Martín, expresó que “el apoyo a la mina de oro Salave es un ejemplo más de cómo Patrick Moore no defiende los intereses del medioambiente, sino de las empresas que le pagan. Ha pasado de ser defensor del planeta a ser defensor de sus propios intereses para justificar asuntos que normalmente son perjudiciales para el medioambiente”.
