El jugo de uva, comúnmente llamado mosto, es el único producto cuya comercialización ha logrado reavivarse en lo que va del año en el sector vitivinícola. En los primeros cinco meses del año la caída de venta de vinos al mercado interno y de exportación sigue en picada, mientras el mosto ya muestra signos de recuperación en el mismo período. Hasta el mes de mayo pasado (últimas cifras disponibles) se habían exportado 45.600 toneladas, lo que representa un aumento del 3,4% respecto las 44.200 toneladas de iguales cinco meses del año pasado, según datos oficiales del Instituto Nacional de Vitivinicultura. Si se considera sólo el mes de mayo, la exportación en volumen de mosto subió 8,60% y en dólares el incremento fue del 14,39%, por la recuperación del tipo de cambio. La mejora es más notable al mirar las cifras del mismo lapso 2015 respecto al 2014, que reflejaron una caída del 13% en el volumen exportado y del 38,17% en facturación. En la Cámara Argentina de Fabricantes y Exportadores de Mosto estiman que esa tendencia, aunque es leve, proseguirá, y que durante el 2016 se podrá vender lo elaborado en la última cosecha de uva, o que al menos quedarán las existencias mínimas del producto. Esa expectativa radica en que el precio del producto ahora es más competitivo por la quita de retenciones y la mejora del tipo de cambio (a pesar del impacto del tarifazo del gas); además de que se elaboró menos por la merma extraordinaria de uva de la ultima cosecha.
En el 2015 las exportaciones llegaron a 127 mil toneladas y al final del año quedaron sin vender 40.000 toneladas que pesaban en las existencias de las bodegas. Pero en el 2016 se elaboraron sólo 95 mil toneladas, que junto al stock suman 135 mil. ‘’Teniendo en cuenta que el mercado interno consume unas 15.000 toneladas, y de seguir el ritmo de exportación de alrededor 10.000 toneladas mensuales, a fin de año pueden llegar a quedar en stock 20.000 toneladas’’, explicó el gerente de la entidad, Sergio Colombo. ‘’No se está consumiendo menos mosto, la demanda está sostenida, una situación que no es menor en el actual contexto’’, agregó. El productor Juan José Ramos también consideró que este año se logrará vender todo lo producido.
Como contrapartida, las exportaciones de vino no han mejorado. Si bien se produjo una mejora en mayo, en el acumulado de los cinco meses la contracción de la venta es importante: se exportó un 9,52% menos de volumen que en 2015, con una facturación un 2,53% menor. Los despachos al mercado interno también han caído un 7,88 % respecto al mismo período del 2015. Se han vendido 362 millones de litros, unos 31 millones de litros menos en comparación a igual período del año pasado.
