Buenos Aires, 18 de febrero.- La ceremonia comenzó con unas palabras de bienvenida del alcalde de Newark, ciudad natal de la estrella. "Te amamos Whitney Houston", declaró Cory Booker, ante el féretro cubierto de flores, según la retransmisión televisada del homenaje.
El cantante Stevie Wonder cantará durante la ceremonia y el actor Kevin Costner rendirá homenaje a la artista fallecida a los 48 años. Elton John, Beyoncé y su esposo, el cantante Jay-Z también participan del evento.
La vedette Aretha Franklin, cuya participación había sido anunciada, finalmente no cantará en la ceremonia, según la cadena CNN, que precisó que la estrella del blues está enferma.
Un coro de gospel de un centenar de mujeres y algunos hombres, en su mayoría negros y vestidos de blanco, cantaron en la iglesia bautista al inicio oficial de las exequias.
Alegres himnos y aleluyas del coro de la iglesia donde se inició en el mundo de la música recibieron a las personalidades que asisten a la despedida de la artista en la localidad que la vio nacer.
En el exterior, algunos fanáticos junto a una pantalla que dice "Whitney, we will always love you (Whitney, siempre te querremos)" y con globos de colores azules, blancos y rojos, despidieron a la diva, fallecida hace una semana en el hotel de Los Ángeles, en donde se encontraba para asistir a los premios Grammy.
La policía desplegó un amplio operativo desde temprano, cerrando las calles aledañas a esta iglesia bautista -en cuyo coro de gospel cantaba Whitney cuando era niña-, a la espera de la llegada del cuerpo y los invitados.
El ingreso a las exequias es sólo por invitación. En la puerta de la iglesia había globos, osos de peluche y flores dejados en los últimos días. "Whitney Houston, We will always love you (Siempre te amaremos), 1963-2012", se leía en un cartel de neón titilante en la entrada, que retomaba el título de una de sus canciones más célebres, "I Will Always Love You".
El agente de Whitney Houston, Clive Davis, señaló de su lado que las cantantes de gospel Donnie McClurkin, Kim Burrell y CeCe Winans, y la reina del talk show estadounidense Oprah Winfrey, asistirían a la ceremonia.
Si bien en un principio se barajó la posibilidad de un homenaje público en un complejo deportivo de la ciudad, la familia decidió finalmente organizar un funeral estrictamente privado en esta iglesia con capacidad para 1.500 personas.
Fue él quien en 1992 casó a la estrella del pop con el cantante de R&B Bobby Brown, aunque la pareja terminó divorciándose en 2007 tras un turbulento matrimonio. Brown, que tuvo con Whitney a Bobbi Christina, actualmente de 18 años, mantiene tensas relaciones con la familia de la cantante pero también fue invitado.
El jefe de la policía local, Samuel DeMaio, recomendó a los admiradores de Whitney Houston quedarse en casa. "No habrá nada que ver aquí en la iglesia. Tendrán que rendirle homenaje a distancia", dijo.
Apenas un pequeño puesto de venta de camisetas, DVDs, fotos de la cantante, montado el viernes por la noche por dos mujeres en la esquina de la iglesia permanecía el sábado por la mañana temprano, aunque tuvo que ser levantado poco después. "Hicimos 500 dólares en cuatro horas anoche. Pero ahora la policía dijo que tenemos que irnos", explicó Kisha Kamara, una de las vendedoras.
Houston, quien dominó la escena musical estadounidense del pop y soul en los años 1980 y 1990 vendiendo más de 170 millones de discos, libró una larga batalla pública contra el abuso de drogas, que afectó negativamente su carrera y su vida personal.
Este costado de su vida volvió al centro de la escena esta semana tras la medida anunciada por el gobernador de Nueva Jersey, el republicano Chris Christie, de colocar a media asta todas las banderas en el estado.
Aunque para algunos Whitney no merece esto ya que se trataba de una "drogadicta", el gobernador Christie defendió enérgicamente su decisión afirmando que la "contribución artística" de la cantante debe ser recordada.
