Un insólito y polémico caso se despertó en EEUU donde un niño de 11 años cambió de sexo. Desde los 3 años, Thomas Lobel decía que era una niña, y hace ya 3 años empezó a tener una transición: usa ropa de mujer y se hace llamar Tammy.
Thomas es uno de los hijos adoptivos de una pareja lesbiana, sus madres Pauline Moreno y Debra Lobel, dicen una de las primeras cosas que Thomas dijo a sus madres fue que estaban equivocadas. El niño de tres años sabía hablar con señas porque tenía apraxia, un trastorno del habla, y se señaló a sí mismo y dijo con señas: “Soy una niña”. “Está confundido”, dijeron las mujeres, pero el pequeño insistió: “Soy una niña”.
Después de que Pauline y Debra, adoptaron a Thomas a los dos años, ellas observaron que se aislaba. El pequeño, tímido y con un rostro lleno de pecas, normalmente se sentaba en una esquina a leer un libro, y a diferencia de sus dos hermanos mayores, quienes eran ruidosos, atléticos y masculinos, Thomas era inusualmente tranquilo.
“Parecía tan deprimido e infeliz todo el tiempo”, dice Lobel. “No le gustaba jugar. Se sentaba ahí todo el tiempo, no interactuaba con nadie. Parecía muy solitario”.
A lo largo de su infancia, Thomas quería leer los cómics de la Mujer Maravilla en lugar de los de Superman; usar diademas con diamantes de imitación, en lugar de gorras de béisbol y jugar con muñecas, y siempre insistía en que era una niña.
Su situación empeoró cuando a los 7 años Thomas trató de mutilarse sus genitales. Esto fue tomado como una señal para ellas de que el problema era serio y que requería de ayuda profesional. Después de ver a varios terapeutas y psiquiatras, los especialistas en salud mental confirmaron que Thomas tenía un trastorno de identidad de género.
Para sus madres fue un cambio muy difícil, ya que siempre, sus amigos, familiares y conocidos, las acusaron de ser unos padres terribles, que “la empujaron a hacer esto”. “Soy lesbiana. Lo que súbitamente cae en el lugar de: “Oh, ustedes querían que ella fuera parte del estilo de vida que ustedes viven”, dice Moreno, que aseguró que a menudo se encuentran con gente que les pregunta cómo pudieron hacer eso, pero ellas están tranquilas y esgrimen datos como que en el Reino Unido un 50% de los transexuales intentan suicidarse antes de cumplir los 20 años.
Además, sus madres resaltaron que “tan pronto como le dejamos ponerse un vestido, su personalidad cambió de un niño muy triste que se quedaba quieto y que no hacía muchas cosas, a una niña pequeña muy feliz que estaba emocionada de estar viva”.
Moreno y Lobel le permitieron a su hijo escoger su propia ropa a los ocho años, y Thomas escogió ropa de niña, mientras que después quiso cambiar su nombre a Tammy. También dentro del tratamiento que recibe, Tammy comenzó a tomar la hormona que le impedirá experimentar la pubertad como un varón y por la que no desarrollará voz grave y vello facial, entre otras características masculinas. Fuente: Infobáe y CNN
