Murió Mauro, el niño santiagueño que había aspirado purpurina accidentalmente mientras jugaba con un silbato. Desde el primer momento los médicos dijeron que se trataba de un cuadro irreversible.
Murió Mauro, el niño santiagueño que había aspirado purpurina accidentalmente mientras jugaba con un silbato. Desde el primer momento los médicos dijeron que se trataba de un cuadro irreversible.