La excelente relación que existe entre el candidato a presidente del oficialismo con el Gobernador de la provincia es casi escandalosa, sin ofender a nadie. En sólo una semana el alfil kirchnerista puso a Agua Negra, la megaobra sanjuanina emblema de la gestión giojista, como uno de los pilares de lo que será su gestión si es que llega a ser presidente. Y no lo hizo en San Juan donde es fácil decirlo, lo hizo ante el país cuándo entregó las pocas líneas que se conocen de su futuro plan económico. No contento con eso, eligió San Juan para hablar del desarrollo de la región, cuando esta provincia, por más esfuerzos que haga, no es la más importante de Cuyo, al menos por ahora, hay que admitirlo. En este escenario y con un tema como el derrame de solución cianurada en la mina Veladero aún caliente, el presidenciable salió a favor de Gioja, defendió la actividad y hasta lo actuado por el Gobierno una vez conocido el problema. Y hay cosas que el lector no conoce, supongo: dicen en el peronismo que José Luis Gioja ya tiene medio palabreado al candidato presidencial para colocar sanjuaninos en el futuro gabinete nacional: José Estrada, Daniel Molina y Oscar Balverdi, los que pican en punta. Claro, el casamiento de Gioja y Scioli dependerá del futuro del gobernador bonaerense, cuestión que hasta hoy nadie se anima a confirmar, salvo Gioja.

No es nuevo decir que hay buena sintonía entre ambos dirigentes, nunca hubo de la mala. Lo que es llamativo es que esa buena relación persiste en el tiempo y, no sólo eso, va en crecimiento. Aún falta que Scioli venga a San Juan una vez más antes de la elección del 25, visita que el peronismo ya prepara con bombos y platillos. Le quieren dar un baño de apoyo peronista, lo que no ocurre en todas las provincias, aseguran. Scioli le dijo a este diario en una pequeña entrevista exclusiva que concedió que "Gioja tendrá el lugar que quiera en mi gabinete". Por primera vez deja la pelota del lado del sanjuanino. Siempre había paseado por frases parecidas, pero nunca había dejado esa decisión en manos de Gioja. ¿Qué dice el Gobernador? Ni. No dice que no le gustaría, pero tampoco que la aceptaría. ¿Está Gioja en condiciones de asumir esa responsabilidad? A juicio mío, esa evaluación es lo único que lo frenaría.

En esta coyuntura, ya hay tres nombres sanjuaninos que aparecen como posibles en el universo sciolista: los ministros de Salud, Infraestructura y Desarrollo Humano, Oscar Balverdi, José Estrada y Daniel Molina, respectivamente. Gioja por distintas razones y en distintas medidas, pondera el trabajo de los tres. Hay que ver qué pasa con Molina en Santa Lucía, pero es uno de los ministros que Gioja defiende, todo el tiempo, incluso de algunas críticas internas, en muchos casos que parten de los jefes comunales, quienes (algunos) creen que el territorio que gobiernan es de su propiedad, y no de los vecinos que la habitan. Veremos qué pasa, todo se conocerá en breve. No hay que mirar estos nombres solamente, son los que se han escapado, porque Gioja dice que puede ser cualquiera, un poco para no quedar mal con nadie y otro poco porque todo puede ser. Y tampoco hay que poner la vara demasiado alta, con secretarías o direcciones los sanjuaninos se muestran conformes.

La foto de la discordia

Por el lado de la oposición, este diario publicó ayer que la unión política entre Roberto Basualdo y el PRO se volvió a caer. Se volvió a caer porque ya antes del cierre de listas de las PASO intentaron armar un gran frente opositor y también fracasaron. En el basualdismo dicen que ahora se cayó porque Eduardo Cáceres tejía de noche y desarmaba de día, cuando hablaba a Buenos Aires, donde toman todas las decisiones del PRO sanjuanino. Aseguran que Cáceres tiene miedo de dividir los pocos votos que le aporta Macri. La excusa que se dio a los medios es que había puja por la candidatura a diputado nacional, que por el lado del basualdismo encarna Enrique Castro, y por el lado del partido amarillo, personifica Enzo Cornejo. Dijeron que ninguno se quiso bajar y eso, según esa versión, fue lo que terminó limando hasta cortar la relación entre los dos sectores. Pero hay más: aseguran en el basualdismo que el senador recibió un llamado desde el massismo nacional que fue determinante. Ocurrió el jueves luego de que vieron la foto que se sacó el sanjuanino con Gabriela Michetti, la vice de Mauricio Macri, en la visita que hizo la legisladora esta semana a la provincia. Lo que ocurre es que en Buenos Aires insisten en que Sergio Massa viene creciendo en las encuestas y, por eso, los acuerdos como el que se tejían en San Juan ya no son necesarios. Es decir, el escenario cambió radicalmente desde que empezaron a hablar de compartir presidenciables a esta semana. Basualdo al final dijo no. ¿Hubo apriete? Algunos dicen que sí, otros que el senador no lo hubiese permitido. Y está también la versión del camionero Enrique Castro, quien acusa al PRO de haber alterado el acuerdo original que habían hecho. Como sea, los favorecidos con el pacto que nunca fue son los dirigentes sanjuaninos del PRO y el más perjudicado es Rodolfo Colombo, el líder de Actuar y candidato a intendente de la Capital. Se estimaba que con ese apoyo Colombo podría sumar algunos votos, aunque ya nunca se sabrá. Colombo está empecinado en obtener esa intendencia y va a hacer lo que pueda para lograrlo, amén de algunas "agachadas" en el frente que integra, maniobras que por ahora no está dispuesto a divulgar, dicen en su entorno. Tan empecinado está que esta semana lanzará una llamativa campaña: alquiló o compró una casa rodante con la que recorrerá los barrios de Capital conviviendo con los vecinos. ¿Conviviendo? Sí, donde lo agarre la noche ahí se quedará con su casa rodante a pasar largas horas a la luz de la luna. El vehículo estará ploteado con su cara, un slogan y los colores del frente que representa. Será a juicio de los electores de la Capital si aceptan la estrategia o no.